Copenhague (EFE).- El Gobierno de Suecia denunció este miércoles que un ciudadano sueco con doble nacionalidad, sueca e iraní, ha sido ejecutado por las autoridades de Teherán.
«Para nosotros es evidente que el proceso judicial que condujo a que el ciudadano sueco fuese ejecutado no ha cumplido con los requisitos legales. La responsabilidad por esto descansa únicamente en Irán», señaló en un comunicado la ministra de Asuntos Exteriores sueca, Maria Malmer Stenergard.
Det är med bestörtning jag har tagit del av information om att en svensk medborgare tidigare i dag har avrättats i Iran.
— Maria M Stenergard (@MariaStenergard) March 18, 2026
Mina tankar går i denna svåra stund till de anhöriga i Sverige och i Iran.https://t.co/Ay9F78rn6u
El individuo, de cuya identidad no se ha informado y que había recibido la nacionalidad sueca en 2019, llevaba detenido desde junio del año pasado en Irán.
Suecia convoca al embajador de Irán
«La pena de muerte es un castigo inhumano, cruel e irrevocable. Suecia, junto con el resto de la Unión Europea (UE), condena su aplicación bajo cualquier circunstancia», afirmó Stenergard, quien seguirá condenando «todas las violaciones graves de los derechos humanos en Irán».
En declaraciones a la agencia sueca TT, Sternergard reveló que este miércoles había convocado al embajador de Irán en Suecia para mostrarle «nuestras protestas claras» por la ejecución.
«Cuando ayer tarde me enteré de que la ejecución estaba próxima, traté de contactar a mi contraparte, el ministro de Exteriores iraní, para protestar de la forma más dura, pero no accedió a mantener una conversación», dijo Stenergard.
Acusado de espiar para Tel Aviv
Según la ministra, el individuo llegó a Suecia en 2015 y recibió la nacionalidad cuatro años después, pero no fue reconocida por Irán, lo que dificultó la participación en el proceso judicial posterior de las autoridades suecas.
De acuerdo con la televisión pública SVT, el individuo fue arrestado durante los ataques aéreos del verano pasado de Estados Unidos e Israel contra Irán y fue condenado a pena de muerte por espiar para Tel Aviv.










