Zagreb (EFE).- El primer ministro europeísta Robert Golob ganó las elecciones legislativas de Eslovenia con el 29,9 % de los votos, según las encuestas a pie de urna, en unos comicios marcados por el escándalo de presunta injerencia de una empresa de espionaje israelí.
Por detrás se sitúa el ‘trumpista’ Janez Jansa con el 27,5 %, según el sondeo de la televisión pública RTVSLO, en una jornada de alta participación, con un 50,73 % hasta las 16.00 GMT, casi un 1,5 % por encima de los datos de 2022 a la misma hora, lo que apunta a la mayor afluencia a las urnas desde 1996.
La jornada electoral estuvo ensombrecida por la polémica sobre una presunta campaña de injerencia organizada por la empresa israelí de espionaje Black Cube contra el Gobierno de centroizquierda, lo que generó una gran polarización en la recta final de la campaña.
Durante meses, el Partido Democrático Esloveno (SDS) de Jansa había liderado con claridad las encuestas, pero en los últimos días la ventaja se redujo hasta un empate técnico, con apenas unas décimas de diferencia entre los dos principales bloques.
Elevada participación
La elevada participación, tradicionalmente favorable en Eslovenia a las fuerzas progresistas, parece haber inclinado la balanza hacia la formación Movimiento por la Libertad de Golob.
El primer ministro liberal trató de convertir la votación en un plebiscito sobre la soberanía nacional y la defensa de la democracia frente a injerencias externas y campañas sucias.
«No permitáis que otros decidan por vosotros», declaró tras depositar su voto en Liubliana, subrayando que la independencia del país no puede darse por garantizada.
Por su parte, Jansa calificó este domingo los comicios como «uno de los más importantes en la historia» de Eslovenia y negó cualquier responsabilidad en la supuesta campaña de espionaje, pese a que investigaciones periodísticas y la inteligencia eslovena señalaron que se reunió en diciembre con directivos de Black Cube en Liubliana.
Presuntos casos de corrupción y clientelismo en el entornon del Gobierno
El escándalo estalló tras la difusión de grabaciones secretas que apuntaban a presuntos casos de corrupción y clientelismo en el entorno del Gobierno, pero que posteriormente fueron atribuidas a una operación encubierta de cara a las elecciones.
Las contradicciones de Jansa sobre sus contactos con Black Cube acabó perjudicando al veterano político cercano al líder ultranacionalista húngaro Viktor Orbán y admirador de Donald Trump.
Unos 1,7 millones de electores estaban llamados a votar para elegir a los 90 diputados del Parlamento, en unos comicios en los que varias formaciones menores podrían ser fundamentales en la formación de gobierno.
De confirmarse los resultados, Golob podría convertirse en el primer jefe de Gobierno esloveno que es reelegido desde la independencia del país en 1991, aunque deberá negociar alianzas para mantenerse en el poder en un escenario político muy fragmentado y con las dos formaciones principales lejos de los 46 diputados que dan la mayoría en la cámara.