Bogotá (EFE).- La candidata presidencial colombiana Paloma Valencia, del partido de derecha Centro Democrático, denunció este lunes la existencia de un plan para asesinarla orquestado por un frente de las disidencias de las FARC, versión que fue desmentida por el presidente colombiano, Gustavo Petro, y el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez.
«He sido informada por el ministro de Defensa, el ministro del Interior y el director de la Policía Nacional que un grupo narcoterrorista le ha puesto otra vez precio a mi cabeza», declaró Valencia a periodistas.
Según la candidata, que figura en el tercer puesto en las encuestas de intención de voto para las elecciones presidenciales del 31 de mayo, la información que ha recibido indica que detrás de la conspiración está el Frente 42 de las FARC con un sujeto conocido por el alias de Buchetula.
Los criminales le pusieron precio a mi cabeza .Ya se pagaron 2 mil millones de pesos para asesinarme, pero los colombianos deben saber que aquí hay una mujer valiente dispuesta a trabajar por una Colombia sin miedo. Los delincuentes quedan notificados: conmigo no estarán en… pic.twitter.com/49JpMCImVf
— Paloma Valencia L (@PalomaValenciaL) April 28, 2026
«Le pagaron 2.000 millones de pesos (unos 560.000 dólares) para que me asesinen», explicó.
Respuesta del Gobierno a Paloma Valencia
El presidente de Colombia, Gustavo Petro aseguró en su cuenta de X que la candidata «no contó lo que se le informó por parte de la inteligencia» y afirmó que «el atentado no era cierto», sino que se trataría de «una pelea entre delincuentes», en la que uno de ellos, con una deuda, acusa a su acreedor de un supuesto plan sin que sea real.
La candidata Paloma Valencia no contó lo que se le informó por parte de la inteligencia del atentado contra ella. El atentado no era cierto, es una pelea entre delincuentes, uno con una deuda, acusa al otro, el acreedor, del atentado sin que sea real. Esto se le dijo a la… https://t.co/fcuHWYmIwo
— Gustavo Petro (@petrogustavo) April 28, 2026
Por su parte, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez Suárez, señaló en la misma red social que las labores de inteligencia descartaron cualquier amenaza contra Valencia atribuida a la denominada Estructura 42 de las extintas FARC o a un individuo conocido con el alias de Buche de Tula, con antecedentes en delincuencia común.

El jefe de la cartera de Defensa añadió que esta conclusión ya se le comunicó al equipo de campaña y a la candidata, aunque subrayó que se mantienen activas todas las capacidades de la fuerza pública para proteger a los aspirantes presidenciales.
El antecedente de Miguel Uribe
Valencia recordó que el senador de su partido Miguel Uribe Turbay, que era precandidato presidencial, lo asesinaron a mediados del año pasado en un mitin político en el barrio bogotano de Modelia donde el 7 de junio recibió dos disparos en la cabeza y falleció dos meses después.
«No vengo aquí a quejarme ni a victimizarme ni a pedir más garantías de las que ya he pedido y las que pidió Miguel. Vengo a decirle a los colombianos que aquí tienen una mujer valiente y que yo voy a liderar la conquista de la seguridad para que Colombia pueda vivir sin miedo y que no nos vamos a doblegar por los violentos», afirmó.
La candidata presidencial, crítica del presidente Gustavo Petro, añadió que «Colombia no puede seguir con un gobierno que se ha hecho cómplice del narcoterrorismo» con la política de ‘paz total’, de la que dijo «que le ha salido divinamente a los criminales y muy costoso a los colombianos».
En esta campaña han surgido denuncias de amenazas contra otros candidatos, como el ultraderechista Abelardo de la Espriella y el izquierdista Iván Cepeda, e incluso contra la propia Valencia, pero ninguna tan concreta como la revelada hoy.








