Donald Trump llega al Gran Palacio del Pueblo de Pekín para su reunión con Xi Jinping
El presidente de China, Xi Jinping (i), saludando a su homólogo de EE.UU., Donald Trump, en la ceremonia de bienvenida este jueves en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín (China). EFE/EPA/ Maxim Shemetov

Xi Jinping pide a EE.UU. ser «socios y no rivales» y Trump augura un «futuro fantástico juntos»

Pekín (EFE).- El presidente chino, Xi Jinping, abrió la primera reunión en Pekín con su homólogo Donald Trump pidiendo a Estados Unidos «ser socios y no rivales», mientras que el mandatario estadounidense confió que ambos gigantes tendrán un «futuro fantástico juntos».

«Debemos ser socios, no rivales; alcanzar el éxito juntos, buscar la prosperidad común y forjar un camino correcto para que las grandes potencias se relacionen en esta nueva era», apuntó Xi tras recibir con honores militares a Trump y a su gabinete en el Gran Palacio de Pueblo de Pekín y dar comienzo a la primera ronda de diálogo entre ambas delegaciones.

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Xi subrayó en sus declaraciones iniciales que «los intereses comunes de China y EE. UU. superan sus diferencias», al comienzo de la reunión entre ambos, celebrada en el Gran Palacio del Pueblo de Pekín.

El chino también felicitó a Trump por el 250.º aniversario de la independencia del país, que se celebra este año, y le recordó que esta es la primera vez en nueve años que visita la ciudad, tras la cumbre que ambos mantuvieron en 2017.

Donald Trump llega al Gran Palacio del Pueblo de Pekín para su reunión con Xi Jinping
Los presidentes de China, Xi Jinping (i), y de EE.UU., Donald Trump (d), caminando durante la ceremonia de bienvenida en Pekín (China). EFE/EPA/ Maxim Shemetov

Trump dice que esta será probablemente la mayor cumbre de la historia

Trump, que pasó revista a las tropas junto con Xi en las escalinatas del monumental Gran Palacio del Pueblo frente a la explanada de la plaza de Tiananmen, dijo que fue un «honor como pocas veces se han visto» y apuntó a la recepción de un grupo de niños que saltaron y ondearon banderas de ambos países ante los dos líderes: «los niños fueron espectaculares».

El mandatario estadounidense, que estuvo flanqueado por el secretario de Estado, Marco Rubio, y su embajador en China, David Perdue, dijo que Xi es «un gran líder» y que se siente honrado de ser su «amigo».

«Tenemos una relación fantástica. Nos llevamos bien. Cuando hemos tenido dificultades, las hemos resuelto. Tú me llamas; yo te llamo. Y cuando teníamos un problema lo resolvíamos muy rápido y por eso vamos a tener un fantástico futuro juntos», reiteró Trump.

Con la grandilocuencia que acostumbra, Trump dijo que esta será probablemente la mayor cumbre de la historia y destacó la importancia de venir acompañado de los principales líderes empresariales de su país, entre ellos Tim Cook (Apple), Elon Musk (Tesla) o Jensen Huang (Nvidia), quienes asistieron como parte de la delegación estadounidense en la ceremonia de recibimiento.

Los puntos clave de la agenda

Trump llegó al Gran Palacio del Pueblo a las 10:01 hora local (02:01 GMT) y ambos líderes se estrecharon la mano durante varios segundos, en un saludo prolongado pero contenido, sin gestos bruscos por parte de Trump, antes de saludar a las respectivas delegaciones.

Tras varias salvas de cañones y saludos militares, Trump y Xi intercambiaros una breves palabras a los pies del Gran Palacio de Pueblo, mientras el líder chino parecía explicarle algunos lugares clave de la imponente plaza de Tiananmen.

Trump llegó acompañado por gran parte de su gabinete, incluidos Rubio y el jefe del Pentágono, Pete Hegseth; en la delegación china figuraban, entre otros, Cai Qi, miembro del todopoderoso Comité Permanente del Politburó del Partido Comunista de China (PCCh, gobernante); el ministro de Exteriores, Wang Yi, y el titular de Comercio, Wang Wentao.

Donald Trump llega al Gran Palacio del Pueblo de Pekín para su reunión con Xi Jinping
Fotografía del 13 de mayo de 2026 del presidente estadounidense, Donald Trump, bajando del Air Force One tras su llegada a Pekín (China). EFE/EPA/ Xinhua / Yue Yuewei

Una delegación con ejecutivos de alto nivel

Antes de la llegada de Trump a Pekín, las delegaciones encabezadas por el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, y el viceprimer ministro chino, He Lifeng, concluyeron este miércoles en Seúl unas negociaciones económicas y comerciales que la agencia estatal china Xinhua calificó de «constructivas».

Este martes, Trump dijo desde el Air Force One que pedirá a Xi «abrir» China a las empresas estadounidenses.

La delegación incluye a altos ejecutivos como Elon Musk, de Tesla; Tim Cook, de Apple; Jensen Huang, de Nvidia, que se sumó a última hora en la escala del Air Force One en Alaska, y responsables de Boeing, BlackRock, Visa, Mastercard, Meta o Goldman Sachs.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, y el presidente chino, Xi Jinping, asisten a una reunión bilateral en el Gran Salón del Pueblo de Pekín, China, el 14 de mayo de 2026. EFE/EPA/Maxim Shemetov / POOL

Un papel más activo frente a Irán

La guerra en Irán también figura entre los asuntos de fondo. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, afirmó durante el vuelo hacia China que Washington espera convencer a Pekín para que desempeñe un papel más activo ante Teherán, al considerar que el bloqueo de Ormuz afecta directamente a los intereses energéticos y comerciales chinos.

Aproximadamente el 45 % de las importaciones chinas de gas y petróleo pasan por Ormuz.

China ha condenado reiteradamente los ataques de EE. UU. e Israel contra Irán, pero también ha subrayado la necesidad de «respetar la soberanía» de los países del Golfo, con los que mantiene estrechos lazos políticos, comerciales y energéticos y que han sido objetivo de represalias iraníes.

Taiwán será otro punto destacado en la agenda de los mandatarios: horas antes de la llegada de Trump, Pekín instó a Washington a «manejar con prudencia» la cuestión y a «detener» el envío de armamento a la isla, después de que el mandatario estadounidense adelantara que tratará con Xi la venta de armas a Taipéi.