Nueva York (EFE).- El juez del caso estatal contra Luigi Mangione, acusado de asesinar al director ejecutivo de UnitedHealthcare, Brian Thompson, admitió este lunes el arma y el cuaderno incautados durante el registro al acusado como pruebas en el juicio, pero descartó varios objetos encontrados en su primera detención en Pensilvania.
El juez encargado del caso, Gregory Carro, comunicó su decisión en un escrito publicado antes de que Mangione compareciera ante el tribunal estatal.
Varias pruebas desestimadas a petición de Luigi Mangione
Carro aceptó parte de la petición de la defensa de Mangione para desestimar algunas de las pruebas encontradas cuando lo detuvieron en un McDonald’s en Pensilvania al concluir que el registro se produjo sin orden judicial y fuera de los límites de un registro incidental al arresto.
El magistrado decidió entonces excluir del proceso judicial «la revista, el teléfono móvil, el pasaporte, la cartera y el chip informático».

El juez mantuvo también el cuaderno rojo y los escritos inculpatorios como una de las evidencia del caso.
Según explica en el escrito, el cuaderno no se abrió ni se leyó en el restaurante, si no que se incluyó como parte del inventario cuando fue trasladado a la comisaría.
«El hecho de que los agentes fotografiaran cada una de las páginas demuestra que el propósito era catalogar y no investigar, y (el agente Jon) Burns tuvo el cuidado de documentar cada página del cuaderno para protegerse frente a reclamaciones por daños o manipulación», alega en el escrito.
Según recogen algunos medios, entre estas notas hay una lista de tareas previas a matar a Thompson y un escrito en el que expresa hostilidad hacia las aseguradoras de salud y una especie de manifiesto en el que afirma que actuó solo.
¿Cuándo continúa el caso estatal?
Entre el resto de elementos aceptados como prueba, al considerar que su registro en la comisaría fue válido, se encuentran una pistola de 9 milímetros, un silenciador, y demás artículos personales.
Mangione, que se declaró inocente y está detenido en una cárcel federal de Nueva York, enfrenta cargos federales y estatales con relación al mediático asesinato del ejecutivo Brian Thompson, ocurrido en diciembre de 2024 a las puertas de un hotel en Manhattan.
Hace unas semanas, el juez Carro aplazó su caso estatal al 8 de septiembre de este año.










