Cuba tacha de "acción política, sin basamento jurídico" la acusación de EE.UU. contra Raúl Castro
Fotografía de archivo del presidente de Cuba, Miguel Diaz-Canel (c-1), junto al expresidente cubano Raúl Castro. EFE/ Ernesto Mastrascusa

Cuba tacha de «acción política, sin basamento jurídico» la acusación de EE.UU. contra Raúl Castro

La Habana (EFE).- El presidente de Cuba, Miguel Díaz-Canel, afirmó este miércoles que la acusación presentada en EE.UU. contra su predecesor, Raúl Castro, es “una acción política, sin ningún basamento jurídico, que solo busca engrosar» el argumentario «para justificar el desatino de una agresión militar».

A su juicio, la «pretendida acusación» tan solo evidencia «la soberbia y la frustración que le provoca a los representantes del imperio, la inquebrantable firmeza de la revolución cubana, y la unidad y fortaleza moral de su liderazgo».

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«La altura ética y el sentido humanista de su obra derriban cualquier infamia que se pretenda levantar contra el general de ejército Raúl Castro», afirmó Díaz-Canel, quien calificó la decisión en EE.UU. de «ridículo intento de menoscabar su talla de héroe».

Cuba tacha de "acción política, sin basamento jurídico" la acusación de EE.UU. contra Raúl Castro
Fotografía de archivo de un hombre que camina frente a un fotografía del presidente de Cuba Miguel Díaz-Canel junto a Raúl Castro, en La Habana (Cuba). Foto/Ernesto Mastrascusa

Con respecto al controvertido incidente del derribo de dos avionetas, con el resultado de cuatro muertes, hace 30 años, hechos por los que se acusa ahora a Castro de asesinato, conspiración para matar a estadounidenses y destrucción de aeronaves, Díaz-Canel expuso la versión oficial en la isla de lo acontecido.

«EE.UU miente y manipula los sucesos alrededor del derribo de las avionetas de la organización narco-terrorista Hermanos al Rescate en 1996», una acción del ejército cubano al frente del cual estaba Castro, como ministro de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR).

El Gobierno cubano, afirmó el presidente, actuó entonces «en legítima defensa, dentro de sus aguas jurisdiccionales tras sucesivas y peligrosas violaciones» del espacio aéreo de la isla por «connotados terroristas». Esto contradice otras versiones que apuntan a que el derribo tuvo lugar en aguas internacionales.

Crítica a las palabras de Marco Rubio

Más temprano el canciller cubano, Bruno Rodríguez, tachó de «vocero de intereses corruptos y revanchistas» al secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, luego de su discurso llamando a los cubanos en la isla a construir una «nueva Cuba» con una renovada relación con Washington.

«El secretario de Estado repite su libreto mendaz e intenta culpar al Gobierno de Cuba por el daño despiadado que provoca el Gobierno de EE.UU. al pueblo cubano», escribió en sus redes sociales el diplomático cubano.

Asimismo, afirmó que Rubio «es el vocero de intereses corruptos y revanchistas, concentrados en el sur de la Florida y que no representan los sentimientos de la mayoría del pueblo estadounidense, ni de los cubanos que allí viven».

Cuba tacha de "acción política, sin basamento jurídico" la acusación de EE.UU. contra Raúl Castro
Fotografía de archivo del canciller de Cuba, Bruno Rodríguez. EFE/ Yander Zamora

El líder de la diplomacia estadounidense publicó este miércoles un videomensaje en español de unos cinco minutos en el que llamó a los «cubanos de a pie» en la isla a construir una «nueva Cuba» a propuesta del presidente de EE.UU., Donald Trump, y fuera del control de las élites militares de la isla.

Rubio, de ascendencia cubana, rememoró también el aniversario de la primera toma de posesión de un presidente elegido democráticamente en Cuba, señalando que «un día como hoy, en el 1902, la bandera cubana ondeó por primera vez sobre un país independiente».

El Gobierno cubano no conmemora esta fecha, la cual el canciller calificó como «nefasta», apuntando que «inauguró un periodo neocolonial para Cuba».

Cuba condena en los «términos más enérgicos» la acusación

El Gobierno de Cuba condenó este miércoles «en los términos más enérgicos» y calificó de «canalla» e «infame» la acusación presentada en EE.UU. contra el expresidente Raúl Castro respecto al derribo por fuerzas de la isla de dos avionetas que dejó cuatro muertos hace treinta años.

«El Gobierno de los Estados Unidos carece de legitimidad y jurisdicción para llevar a cabo esta acción. Se trata de un acto despreciable e infame de provocación política, que descansa en la manipulación deshonesta del incidente que llevó al derribo sobre el espacio aéreo cubano, en febrero de 1996» sostiene una declaración firmada por el Gobierno Revolucionario.

Asimismo señaló que Washington «omite, entre otros detalles, las múltiples denuncias formales presentadas por Cuba en aquel período ante el Departamento de Estado, la Administración Federal de Aviación de los EE.UU. y la Organización de la Aviación Civil Internacional, sobre las más de 25 violaciones graves y deliberadas del espacio aéreo» de la isla por parte de la organización anticastrista Hermanos al Rescate, radicada en Miami.

La Habana afirmó que su respuesta «constituyó un acto de legítima defensa, amparado por la Carta de las Naciones Unidas, el Convenio de Chicago sobre Aviación Civil Internacional de 1944, y los principios de soberanía aérea y proporcionalidad».

«Estados Unidos, que ha sido víctima del uso de la aviación civil con fines terroristas, no permite ni permitiría la violación hostil y provocadora de aeronaves extranjeras sobre su territorio y actuaría, como lo ha demostrado, con el uso de la fuerza», añadió.

Consideró además de «gran cinismo» que «formule esta acusación el mismo Gobierno que ha asesinado a cerca de 200 personas y destruido 57 embarcaciones en aguas internacionales del Caribe y el Pacífico, lejos del territorio de los Estados Unidos, con el uso desproporcionado de la fuerza militar, por supuestos vínculos con operaciones de narcotráfico nunca demostrados».

Asimismo tachó de «espuria» la acusación contra «el líder de la Revolución Cubana» -Raúl Castro-, y la atribuyó a «los intentos desesperados de elementos anticubanos por construir una narrativa fraudulenta» contra la isla mediante el reforzamiento de «medidas coercitivas unilaterales», así como el bloqueo energético aplicado desde enero y las amenazas de agresión armada.