El Cairo (EFE).- Al menos 11 civiles resultaron heridos este jueves en un ataque «indiscriminado» efectuado por los rebeldes hutíes del Yemen contra la región de Najrán, en el suroeste de Arabia Saudí y fronteriza con territorio yemení, en medio de una escalada de violencia entre los insurgentes y Riad.
El portavoz de las Fuerzas de la Coalición para el Apoyo a la Legitimidad en el Yemen, el general de división saudí Turki al Maliki, dijo en un comunicado que entre los heridos se encuentran siete ciudadanos del reino árabe, un yemení, dos egipcios y un paquistaní, que sufrieron lesiones por los «ataques terroristas» de los hutíes.
«La milicia terrorista hutí llevó a cabo estos ataques mediante el lanzamiento indiscriminado de proyectiles contra bienes e instalaciones civiles», añadió el portavoz, que denunció que esta acción constituye «una flagrante violación» del derecho internacional humanitario» al tener como objetivo civiles e instalaciones vitales.

El militar de la coalición que lidera Riad en favor del Gobierno internacionalmente reconocido del Yemen desde 2015 afirmó que la alianza «continuará adoptando las medidas disuasorias necesarias contra estos ataques terroristas para garantizar la protección de los ciudadanos».
Sin embargo, no especificó el punto exacto en el que impactaron los proyectiles ni los daños materiales ocasionados, mientras que los rebeldes hutíes todavía no se han pronunciado al respecto.
La escalada de violencia entre Arabia Saudí y los hutíes
Esta es la primera vez desde el comienzo del intercambio de ataques entre los insurgentes yemeníes y Arabia Saudí iniciados a mediados del mes pasado que Riad informó sobre heridos en ataques de los hutíes contra su territorio.
El pasado 4 de agosto, los rebeldes ya reivindicaron un ataque con dron contra el aeropuerto de Najrán y justificaron la acción en respuesta a los bombardeos saudíes contra las zonas que controlan en el Yemen.
A finales del mes pasado, los hutíes anunciaron un bloqueo marítimo contra la navegación saudí en el mar Rojo, alegando que la medida era una represalia por las restricciones impuestas en las zonas controladas por los insurgentes yemeníes, mientras que también han lanzado ataques contra Arabia Saudí.
Desde entonces, el grupo se ha atribuido la responsabilidad de ataques contra buques comerciales vinculados al reino árabe en el mar Rojo, y ha advertido repetidamente que ampliaría sus operaciones si Arabia Saudí continuaba con las medidas militares o económicas contra el territorio controlado por los hutíes.
La escalada de violencia estalló tras el bombardeo del aeropuerto de Saná por el Ejército yemení a mediados de julio, aunque los hutíes acusaron a Arabia Saudí de la acción.
Riad, por su parte, ha anunciado una coalición marítima multinacional destinada a proteger la navegación en el mar Rojo y el estrecho de Bab al Mandeb, una ruta que se había convertido en la principal vía de exportación de petróleo del mayor productor de crudo de la OPEP tras la crisis en el estrecho de Ormuz.








