Naciones Unidas (EFE).- El coordinador especial adjunto de la ONU para el proceso de paz en Oriente Medio, Ramiz Alakbarov, advirtió este martes ante el Consejo de Seguridad de que Cisjordania está «al borde del colapso» debido a la «ocupación ilegal» por parte de Israel.
«Mientras el frágil alto el fuego en Gaza y las tensiones regionales acaparan gran parte de la atención de la comunidad internacional, Cisjordania se encuentra al borde del colapso. Ese deterioro no ha sido repentino: es el resultado de décadas de conflicto sin resolver que han agravado la ocupación ilegal israelí», aseguró durante una sesión del Consejo sobre la escalada de violencia en la región.
Del mismo modo, subrayó que la Autoridad Palestina también está «a punto de colapsar» y que el conflicto y la ocupación israelí «han socavado las perspectivas de un Estado palestino independiente, viable y soberano».
El balance de la ocupación israelí en Cisjordania
Durante la sesión, Hannan Sulieman, directora ejecutiva adjunta de Unicef, denunció que, entre enero de 2024 y finales de julio de este año, asesinaron a 174 niños palestinos en Cisjordania, incluida en Jerusalén Este, lo que supone más de un niño cada semana.

Además, más de 1.500 resultaron heridos en este periodo de tiempo, casi la mitad por munición real, mientras que asesinaron a tres niños israelíes e hirieron a 15.
Sulieman recalcó que, según las autoridades de Israel, al menos 355 niños palestinos de Cisjordania se encuentran actualmente recluidos bajo detención militar israelí, la cifra más alta de los últimos ocho años.
«Los niños detenidos siguen denunciando actos de violencia, tratos humillantes y degradantes y condiciones muy duras, con un patrón de nutrición e higiene inadecuadas que provoca una pérdida de peso extrema y una infección de sarna generalizada entre los menores», apuntó.
«Desplazados por la fuerza»
Por su parte, Alakbarov subrayó que, solo en 2026, unos 3.800 palestinos, casi la mitad de ellos niños, han estado desplazados debido «a la violencia de los colonos», que ha alcanzado «unos niveles sin precedentes», así como por las demoliciones y los desalojos.

En lo que va de año, recalcó, la ONU ha documentado más de 1.430 incidentes en los que han participado colonos israelíes y que han provocado víctimas y daños materiales, afectando a unas 260 comunidades palestinas, muchas veces en presencia de las fuerzas israelíes.
«La tendencia es clara. Las poblaciones palestinas están siendo desplazadas por la fuerza de sus pueblos en toda Cisjordania cada vez con más frecuencia antes de que los colonos se apoderen de las tierras desocupadas», indicó.
Desde principios de año, las autoridades urbanísticas israelíes han impulsado o aprobado la construcción de unas 12.360 viviendas en esta región, y el Gobierno del Estado hebreo anunció en julio una inversión de unos 431 millones de dólares estadounidenses para la creación de 34 nuevos asentamientos.










