Naciones Unidas (EFE).- La representante suplente de Estados Unidos ante la ONU, Jennifer Locetta, acusó este jueves a los rebeldes hutíes del Yemen de imponer «un embargo marítimo autoproclamado» con sus ataques en el mar Rojo y contra infraestructuras energéticas en Arabia Saudí.
«Estos ataques, junto con los realizados con drones hutíes contra algunos aeropuertos de Arabia Saudí, demuestran un esfuerzo coordinado por imponer un embargo marítimo autoproclamado y dictar la dinámica de seguridad en torno al estrecho de Bab el-Mandeb», aseguró Locetta durante una sesión del Consejo de Seguridad sobre la situación en el Yemen.
La estadounidense destacó que las fuerzas hutíes han atacado a más de siete buques comerciales vinculados a Arabia Saudí en el mar Rojo, y que además lanzaron «misiles balísticos y drones contra territorio controlado por el Gobierno de Yemen reconocido internacionalmente» en la última semana.
El bloqueo marítimo
A finales del mes pasado, los hutíes anunciaron un bloqueo marítimo contra la navegación saudí en el mar Rojo, alegando que la medida era una represalia por las restricciones impuestas en las zonas controladas por los insurgentes yemeníes.

Desde entonces, el grupo se ha atribuido la responsabilidad de ataques contra buques comerciales vinculados a Arabia Saudí en el mar Rojo.
El pasado jueves, al menos 11 civiles resultaron heridos en un ataque de los hutíes contra la región de Najrán, de Arabia Saudí, fronteriza con territorio yemení.
Además, al menos dos civiles murieron y otros catorce resultaron heridos el viernes en ataques hutíes contra barrios residenciales y campos de desplazados en la ciudad de Marib, un importante bastión del Gobierno internacionalmente reconocido del Yemen.
La muerte de civiles
Por su parte, el Pentágono de Estados Unidos reconoció que las operaciones militares estadounidenses en Yemen causaron probablemente la muerte de 153 civiles en 2025, según un informe entregado este martes al Congreso.
«El vínculo es muy claro: los hutíes demuestran una cooperación activa y una alineación con Irán. Llevan a cabo actos terroristas que aumentan la inestabilidad en la región y amenazan el comercio mundial», aseguró hoy Locetta.
Asimismo, recalcó que Estados Unidos se mantiene «firmemente del lado de Arabia Saudí frente a la amenaza hutí», y aseveró que el país sigue «comprometido» con la estabilidad regional y la libre circulación de comercio «que sustenta la economía mundial».
«Las actividades de los hutíes corren el riesgo de arrastrar a Yemen a un conflicto regional que no beneficia a los intereses del pueblo yemení», agregó.
Locetta también instó a la ONU a mantener sus operaciones en Yemen fuera del territorio controlado por los hutíes hasta que los 73 trabajadores de la organización que permanecen detenidos sean liberados.








