Copenhague (EFE).- Una persona ha muerto y tres han resultado heridas, dos de ellas de gravedad, en el ataque de este viernes de un individuo con una espada en la escuela de secundaria Brinell de Fagersta, en el centro de Suecia, informó la Policía.
El supuesto agresor, de 18 años y que, según medios suecos, es un exalumno de la escuela, ha sido detenido y resultó herido de bala durante su arresto.
«El número total de heridos es de dos de gravedad, según nos han informado los servicios sanitarios, y otro herido más», dijo en rueda de prensa el jefe de área de la policía local, Tommy Alriksson.
La policía, que encontró al muerto mientras recorría el interior de la escuela para asegurar el recinto, ha registrado dos viviendas en Fagersta vinculadas al agresor.
«Por el momento no tenemos ningún motivo para creer que haya más personas involucradas», dijo Alriksson.
Los dos heridos graves, que se encuentran ingresados en un hospital, tienen entre 12 y 17 años: uno está grave pero estable y el otro ha sido operado de urgencia, explicó a la televisión pública SVT el director regional de Sanidad, Jonas Cederberg.
La policía recibió a las 14.06 local (12.06 GMT) un aviso sobre «una sospecha de un incidente de violencia mortal», por lo que fueron enviados al lugar de los hechos «todos los recursos disponibles», de acuerdo con la versión policial.

El supuesto agresor, un exalumno de Brinell de 18 años
Según varios medios suecos, el supuesto agresor es un exalumno de Brinell de 18 años, vecino de Fagersta, un municipio de algo más de 13.000 habitantes.
Los alumnos de la escuela y de otros centros adyacentes permanecieron encerrados durante horas mientras la policía aseguraba el lugar.
«Aún no sabemos qué hay detrás del suceso, pero sabemos que la Policía trabaja de forma intensiva. Les pido a todos que dejen trabajar con tranquilidad a la Policía y a los servicios de rescate. Nuestros pensamientos están con todos los afectados», señaló el primer ministro sueco, Ulf Kristersson, en un comunicado.
La escuela Brinell cuenta con cerca de 500 alumnos, según la televisión pública SVT.
Diez personas murieron en febrero del año pasado, incluido el agresor, en un tiroteo en una escuela para adultos de Örebro , en el oeste del país.
La investigación policial concluyó que el individuo, que luego se suicidó, tenía problemas psicológicos y actuó guiado por su deseo de quitarse la vida.
A raíz de ese incidente, el Gobierno sueco impulsó una reforma legal para aumentar la seguridad en los centros escolares, implantando más controles de acceso, registros en las mochilas de los alumnos y la obligatoriedad de introducir planes de emergencia.










