Naciones Unidas/Jerusalén (EFE).- El presidente palestino, Mahmud Abás, advirtió este jueves en su discurso telemático ante la Asamblea General de la ONU sobre el peligro existencial que Israel supone para el pueblo palestino, y urgió a acelerar el plan del presidente estadounidense, Donald Trump, para Gaza tras casi un año sin avances visibles.
«El peligro ya no se limita a socavar la solución de dos estados ni a impedir la materialización del Estado palestino. Ahora amenaza la vida misma y la existencia del pueblo palestino en su propia tierra», alertó Abás en un discurso pregrabado de 24 minutos, ante el veto estadounidense a su viaje a Nueva York.
«Lo que está ocurriendo en Gaza, Cisjordania y Jerusalén Oriental no son incidentes aislados, sino un plan colonial malintencionado destinado a dificultar la vida de los palestinos en su tierra y a obligarles a abandonarla», añadió el dirigente de la Autoridad Palestina.
Abás urgió al resto de países a no permitir más «masacres» o la materialización de otra ‘Nakba’ (‘Catástrofe’, en árabe), en alusión a la ocurrida en 1948 que supuso el desplazamiento forzoso y la pérdida de sus propiedades de unos 750.000 palestinos —dos tercios de la población árabe de la región— coincidiendo con la fundación del Estado de Israel.
"El peligro ya no es socavar la solución de los dos Estados. Ahora amenaza directamente la vida misma y la existencia del pueblo palestino en su propia tierra"
— Noticias ONU (@NoticiasONU) September 24, 2026
"No permitan que ocurra una nueva Nakba"
Mahmoud Abbas, presidente del Estado de Palestina #UNGA pic.twitter.com/1uqQzeQWdK
Además, instó a que se tomen medidas contra las milicias de colonos, que calificó de «terroristas», y que a diario atacan aldeas palestinas de Cisjordania, incluso «incendiando hogares palestinos mientras sus ocupantes duermen en su interior».
Gaza sin avances pese alto el fuego
Sobre el plan diseñado por la Junta de Paz para Gaza, auspiciado por Estados Unidos y que está a punto de cumplir un año, Abás instó a acelerarlo para que «la fase de transición no se convierta en una situación permanente», sin «plazos concretos» ni «horizonte político».

Además, recordó que la segunda fase (que supondría el inicio en Gaza de una administración tecnocrática) ni siquiera ha comenzado, y demandó la retirada de las fuerzas israelíes de Gaza y el comienzo de la reconstrucción.
«Lamentablemente, nada de eso se ha materializado sobre el terreno», dijo Abás, quien exhortó a Donald Trump a impedir «la anexión de tierras palestinas y rechazar el desplazamiento».
Sobre Jerusalén Este ocupada, denunció los «ataques que cometen los extremistas» religiosos judíos contra lugares santos musulmanes y cristianos, entre los que citó la Mezquita de Al Aqsa y el Santo Sepulcro de Jerusalén, así como la Mezquita de Abraham de Hebrón (Cisjordania ocupada), conocida por los judíos como la Tumba de los Patriarcas.
«Representan una violación del reconocimiento jurídico histórico del que han gozado y de la libertad de credo, deben cesar de inmediato antes de que esto genere un conflicto religioso amplio en la región y más allá», advirtió.
Crítica a EE.UU. por su visado
En su discurso, Abás también dedicó unas palabras para denunciar que la Administración de Estados Unidos le haya denegado la visa para asistir a ella, unas medidas que tildó de «ilegítimas y punitivas».
«El pueblo palestino y sus líderes no deben ser castigados por sus peticiones, por su ocupación, por querer dirigirse a la ONU, a la Corte Internacional de Justicia y a la Corte Penal Internacional», dijo durante su intervención, que ha tenido que ser telemática por segundo año consecutivo por la negativa del Gobierno de Donald Trump de dar visados a la delegación palestina.
La Administración de Trump anunció esta medida alegando una «falta de reformas» y la intención del Ejecutivo palestino de «internacionalizar el conflicto israelí-palestino» mediante denuncias a esos dos tribunales internacionales por la ofensiva israelí en Gaza, investigada por un posible genocidio.
Según defendió Abás en un discurso pregrabado de 24 minutos, «denegar a la delegación palestina acceso a la sede de las Naciones Unidas constituye una violación de la obligación de Estados Unidos como país anfitrión», por lo que exhortó a la Administración estadounidense a «levantar estas sanciones y restricciones».
«Nuestra voluntad de invocar el derecho internacional y sus instituciones es una elección pacífica y civilizada en un acto contrario a la paz», insistió.










