Roma (EFE).- El aeropuerto de Catania, en la isla italiana de Sicilia (sur), permanecerá cerrado este lunes debido a la nueva actividad eruptiva del volcán Etna y la consiguiente nube de ceniza en suspensión sobre el espacio aéreo de la zona.
«A raíz de la emisión de ceniza volcánica a la atmósfera, quedan suspendidos los vuelos hasta las 23:59 horas (21:59 GMT) de hoy, lunes 28 de septiembre», se lee en la última comunicación de la sociedad gestora del aeródromo, SAC.
Se trata de la tercera jornada consecutiva de interrupciones en el tráfico aéreo siciliano, después de que desde el sábado se mantengan suspendidas las operaciones de despegue y aterrizaje en el aeropuerto de Catania.
La clausura ha obligado a miles de viajeros a buscar alternativas para salir de Sicilia, mientras parte de las operaciones comerciales se ha trasladado a aeropuertos de ciudades cercanas, como Palermo o Comiso.
Notificación de color ‘rojo’
El Observatorio del Etna del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) mantiene la notificación de color ‘rojo’, el más alto de la escala de alerta, por esta nueva erupción.
Según el último boletín del organismo, una nube de ceniza volcánica alcanza los 4 kilómetros de altura sobre el nivel del mar y se desplaza hacia el sur, en dirección a la ciudad de Catania.
El Etna, uno de los volcanes más activos de Europa, registra con frecuencia episodios eruptivos que afectan a la operatividad del aeropuerto de Catania, la última vez el pasado jueves.
Este año, sus continuas erupciones desde el 7 de agosto obligaron a cancelar y desviar decenas de vuelos y causaron el caos en plena temporada estival.
Durante aquella oleada de interrupciones, el ministro de Protección Civil, Nello Musumeci, criticó la vulnerabilidad de las instalaciones por su extrema proximidad al volcán y recordó la propuesta que él mismo lanzó en 1999 para trasladar la infraestructura a una zona más resguardada.










