Caracas (EFE).- El Parlamento venezolano, de mayoría chavista, nombró este martes una comisión de once diputados que tendrá como misión abrir el proceso burocrático para designar a los 32 nuevos magistrados del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), en atención a lo acordado en el diálogo con un sector de la oposición que impulsa Estados Unidos.
La comisión elegirá a los 12 representantes de la sociedad civil que conformarán junto a los 11 legisladores designados hoy el Comité de Postulaciones Judiciales, un órgano que se encargará de evaluar a los candidatos al Supremo, actualmente señalado de ser afín al Gobierno.
El chavista Giuseppe Alessandrello preside la comisión y los también oficialistas Gloria Castillo, José Óscar Villarroel, María Gabriela Vega, Fernando Bastidas, Carlos Mogollón, Jonathan García y Liliana González la integra
De igual forma, participarán los opositores Pablo Perez -quien será el vicepresidente-, Luis Florido y Félix Freites, comúnmente tildados por la oposición tradicional de ser colaboracionistas del Gobierno.

Buscan independencia en el máximo tribunal
El presidente de la Asamblea Nacional, el chavista Jorge Rodríguez, les ordenó reunirse inmediatamente y presentar el cronograma oficial para la designación de los magistrados que conformarán el máximo tribunal.
El pasado 1 de septiembre, el Parlamento aprobó una reforma para aumentar de 11 a 12 el número de representantes de la sociedad civil en el Comité de Postulaciones Judiciales, en respuesta a un acuerdo alcanzado con la oposición como parte del diálogo y en un intento por garantizar la independencia a la hora de elegir a los nuevos magistrados.
De forma paralela a este comité también funcionará un consejo de siete juristas, cuatro de ellos de confianza de la oposición, como un filtro adicional para que haya independencia y equidad en el máximo tribunal.
La conformación del consejo de juristas es parte de los acuerdos alcanzados en el diálogo entre el chavismo y la oposición de cara a una transición, luego de la captura de Nicolás Maduro por parte de Estados Unidos en enero pasado.










