Redacción Internacional (EFE).- La coalición militar antihutí liderada por Arabia Saudí en apoyo al Gobierno yemení reconocido internacionalmente dijo esta madrugada que había interceptado tres misiles balísticos lanzados contra Riad y otra urbe saudita por los rebeldes chiíes hutíes, tras una serie de mortíferos ataques con víctimas en ambos países.
El portavoz de la alianza, Turki al Maliki, señaló -en la plataforma X- que «un misil balístico lanzado por la milicia terrorista hutí» contra la capitalina Riad fue «interceptado y destruido», de la misma forma que otros dos que apuntaban a la ciudad de Jamis Mushait (suroeste).
التحالف :
— المتحدث الرسمي باسم قوات التحالف (@CJFCSpox) October 12, 2026
اعتراض وتدمير صاروخين باليستيين أطلقته الميليشيا الحوثية الإرهابية باتجاه خميس مشيط.
Los hutíes, respaldados por Irán, denunciaron por su parte en la víspera la muerte de al menos nueve civiles -entre ellos cinco niños y una mujer- en ataques aéreos saudíes contra la provincia de Al Yauf, en el norte de Yemen y frente recurrente en el conflicto, dada su ubicación estratégica y su proximidad a la frontera saudí.
El conflicto de Yemen vive una fuerte escalada, con ataques cruzados entre las fuerzas del Gobierno reconocido internacionalmente, apoyadas por Riad, y los hutíes, que en las últimas semanas han ejecutado ataques con misiles y drones contra territorio saudí, incluidos aeropuertos, instalaciones militares e infraestructuras energéticas.

Los recientes ataques a Riad
Los insurgentes atacaron el aeropuerto internacional Rey Khalid de Riad, que anunció su cierre temporal hasta el próximo sábado después de que al menos diecisiete personas murieran y alrededor de trescientas resultaron heridas en ataques entre el viernes y el domingo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que habló con el príncipe heredero saudí, Mohamed bin Salman, sobre los ataques de los hutíes, a quienes acusó de estar «portándose muy mal».
Los insurgentes yemeníes tomaron la capitalina Saná en 2014 y se expandieron por gran parte del norte y el oeste de Yemen, lo que desencadenó en 2015 una intervención militar liderada por Arabia Saudí en apoyo del Gobierno yemení internacionalmente reconocido.
La actual escalada entre Riad y los rebeldes comenzó a mediados de julio, cuando los hutíes acusaron al reino árabe de bombardear el aeropuerto de Saná para impedir que aterrizara un avión iraní, aunque el Ejército yemení, bajo el control absoluto del Ejecutivo saudí, reivindicó la acción.









