São Paulo (EFE).- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, aspirante a la reelección, alertó este miércoles de que la victoria del senador Flávio Bolsonaro supondría «colocar el crimen organizado» dentro del Gobierno, en una marcha multitudinaria por Belo Horizonte, capital de Minas Gerais, gran estado bisagra en las elecciones del país.
Un río de miles de seguidores vestidos de rojo acompañó al mandatario en un masivo recorrido por las calles de Belo Horizonte, a cuatro días de la segunda vuelta de los comicios, en la que se medirá al hijo mayor del expresidente ultraderechista Jair Bolsonaro.
El dirigente progresista, en busca de su cuarto mandato no consecutivo a sus casi 81 años de edad, evitó los grandes discursos desde el vehículo que lo transportaba para conservar su maltrecha voz de cara a los últimos días de campaña.

No obstante, en algunos momentos tomó el micrófono para recordar algunas de las iniciativas aprobadas en plena campaña, como la reducción de la jornada laboral de 44 a 40 horas semanales o el perdón de las deudas para millones de trabajadores autónomos.
También insistió en su promesa de dar transporte gratuito municipal los fines de semana y festivos, y otra para extender un programa de ayudas económicas a los estudiantes universitarios.
Críticas a Bolsonaro
Lula subrayó que cada persona tiene el derecho de no votarle, pero advirtió: «Uno no puede votar a un miliciano para ser presidente de este país. No es posible que alguien quiera colocar al crimen organizado dentro del Palacio de Planalto».
El jefe de Estado ha insistido en esta recta final de la campaña en los nexos de su adversario con parientes de grupos paramilitares de Río de Janeiro, cuna política del bolsonarismo y donde operan estas organizaciones criminales formadas por policías y expolicías corruptos.
El antiguo tornero mecánico también atacó a su rival diciendo que «lo único que aprendió en su vida» es «contar mentiras, mentiras y mentiras», al tiempo que le volvió a retar a levantar su secreto telefónico y bancario para despejar las sospechas de corrupción que pesan en su contra.

Además, anunció que a partir de este jueves tendrá su propio celular -hasta ahora utilizaba teléfonos de personas de su entorno- para involucrarse más en la campaña en redes sociales.
La movilización
La marcha por Belo Horizonte transcurrió en un ambiente pacífico, en medio del esfuerzo hercúleo del personal de seguridad para contener el fervor de los lulistas, que intentaban acercarse lo más posible al vehículo que transportaba a su líder para saludarlo.
Minas Gerais, el segundo mayor colegio electoral del país, es considerado como una suerte de fiel de balanza en las disputas presidenciales.

El candidato que se ha impuesto en Minas Gerais, un estado de rica industria agrícola y mineral, siempre ha llegado al Palacio de Planalto -sede de la Presidencia-.
En la primera vuelta, Flávio obtuvo el 48,2 % de los votos en esa región clave, frente al 43,3 % de Lula, diferencia que el aspirante del PT pretende revertir para la segunda vuelta.
«Estoy seguro de que Minas Gerais me dará la victoria otra vez», expresó.










