Nueva York (EFE).- La Fiscalía General del estado de Rhode Island, en el noreste de EE.UU., presentó este jueves una demanda contra la tecnológica Meta, a la que acusa de permitir y promover anuncios fraudulentos en sus plataformas, incluidos productos engañosos y estafas dirigidas a los consumidores.
El estado sostiene que la compañía violó su Ley de Prácticas Comerciales Engañosas y solicitó al tribunal estatal que le imponga sanciones civiles por cada infracción, ordene medidas cautelares para frenar estas prácticas y devolver el dinero a los consumidores afectados, además de los intereses correspondientes.
Igualmente, pidió que se nombre un administrador judicial, auditor o supervisor que vigile el cumplimiento de las medidas que ordene el tribunal si prospera la demanda.
El reclamo de Rhode Island a Meta
El reclamo sostiene que existe una discrepancia entre las garantías públicas de Meta sobre la lucha contra el fraude en sus plataformas y la forma en que gestiona realmente su sistema publicitario.
«La cuestión cobra especial relevancia dado que Meta ha negado tener obligación alguna de hacer frente a la multitud de ‘anunciantes fraudulentos externos’ que operan en su plataforma», indicó en la demanda el fiscal general del estado, Peter F. Neronha.
Según el documento judicial, Meta ayudó a «crear, perfeccionar y distribuir anuncios que promocionaban esquemas fraudulentos, ofertas engañosas, suplantaciones de identidad, falsas oportunidades de inversión, prestaciones inexistentes de Medicare y la Seguridad Social, así como suplementos y tratamientos de salud ineficaces o potencialmente peligrosos, y otras conductas ilícitas o engañosas dirigidas a los consumidores, incluidos los de Rhode Island».

La Fiscalía sostiene que la compañía sabía que una proporción «inaceptable» de sus ingresos publicitarios procedía de anuncios dirigidos a defraudar a los consumidores.
Los ingresos por anuncios
Según la Fiscalía, Meta mostraba a los usuarios diariamente unos 15.000 millones de anuncios «con claros indicios de fraude».
En lugar de bloquear sistemáticamente a los anunciantes sospechosos, la compañía incluso optimizó algunos de esos anuncios y, en determinados casos, cobró tarifas más elevadas a los anunciantes considerados de riesgo, según la acusación.
Meta, asegura la Fiscalía, obtuvo en 2024 unos 16.000 millones de dólares de ingresos por anuncios de productos sujetos a restricciones publicitarias o de anuncios destinados a estafar a los consumidores.
Según la demanda, Facebook concentró la mayor parte de estas estafas, seguido de Instagram y WhatsApp, plataformas de Meta que, en conjunto, representaron el 78 % de las estafas en línea, frente al 9 % atribuido a TikTok, la siguiente fuente más frecuente.
«Para una empresa que involucra a tantos residentes de Rhode Island y de todo Estados Unidos, mantener altos estándares de seguridad para el consumidor ha ser de suma importancia», indicó el fiscal general al dar a conocer la demanda.
«Según las acusaciones, Meta expuso a sabiendas a usuarios vulnerables a fraudes y estafas, obteniendo enormes ganancias al hacerlo. En particular, grupos de riesgo como las personas mayores han perdido sumas sustanciales de dinero debido a anuncios fraudulentos que encuentran en sus plataformas», afirmó.









