Washington (EFE).- El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, reapareció en público este miércoles, tras la contundente derrota de los republicanos en las elecciones legislativas del martes, para mostrar a la prensa los avances de las obras del salón de baile que construye en la Casa Blanca.
Durante el acto, que no figuraba en su agenda, Trump agradeció la labor de los trabajadores y aseguró que el nuevo espacio será «no solo el más grande, sino el salón de baile más bonito».
La oposición ha criticado reiteradamente al presidente durante la campaña por centrarse más en sus reformas en Washington que en las preocupaciones reales de los ciudadanos.
En sus palabras iniciales, Trump, que estuvo acompañado por el secretario del Interior, Doug Burgum, no hizo referencia a las elecciones de medio mandato, en las que los demócratas lograron una victoria arrolladora que les permitió recuperar el control de ambas cámaras del Congreso.
«Me critican y me dicen que por qué estoy reformando la Casa Blanca. Pues porque la Casa Blanca es el símbolo de Estados Unidos y tiene que estar perfecta», dijo.

La derrota republicana en las elecciones legislativas
El presidente sufrió una severa derrota en unos comicios que se planteaban como un referéndum sobre su gestión, lastrado por el descontento ante la inflación y el elevado precio de la gasolina a raíz de la guerra que inició en febrero contra Irán.
Durante la campaña, el expresidente demócrata Barack Obama ridiculizó a Trump con una broma que se hizo viral: mientras los estadounidenses no llegan a fin de mes, el presidente tiene la Casa Blanca como si «Sadam Huseín hubiera decorado un Cheesecake Factory», en alusión a la recargada decoración de esa cadena de restaurantes.
Trump, antiguo magnate de la construcción, cerró el lunes la campaña de las elecciones de medio mandato con un discurso frente al estanque reflectante del Monumento a Abraham Lincoln, en el que dedicó la mayor parte de su intervención a hablar de las reparaciones que su Gobierno ha emprendido.










