Cientos de salvadoreños marchan en el contexto del aniversario de los Acuerdos de Paz

San Salvador (EFE).- Cientos de salvadoreños de organizaciones de la sociedad civil, feministas y de diferentes comunidades de El Salvador se manifestaron este domingo en contra de una reelección presidencial, del régimen de excepción y de capturas arbitrarias, en el marco del aniversario de los Acuerdos de Paz de 1992.

El Salvador conmemora el lunes, día 16, el aniversario 31 de la firma de los Acuerdos de Paz que pusieron fin a 12 años de guerra (1980-1992). El acontecimiento histórico no es reconocido por el Gobierno del presidente Nayib Bukele, por lo que no habrán actos oficiales para conmemorar dicha fecha.

La conmemoración también se da en momentos en que el país centroamericano se encuentra bajo un régimen de excepción, implementado por el Gobierno de Bukele para «combatir» a las pandillas.

La medida, según diversas organizaciones nacionales e internacionales, ha violentado los derechos humanos.

No a la reelección presidencial

Durante la marcha, los asistentes se pronunciaron en contra de la reelección presidencial de Bukele y señalaron que «representan la consolidación de una dictadura».

Bukele anunció el 15 de septiembre de 2021 que buscará la reelección en los comicios de 2024, anuncio cuestionado por abogados, defensores de derechos humanos y el principal gremio de la empresa privada.

Ivania Cruz, portavoz del Comité de Familias de Presos y Presas Políticos de El Salvador, indicó que asistió a la actividad para «defender la democracia, los derechos humanos y para que no permitamos una reelección para que consolide la dictadura que hoy por hoy está gobernando el país».

Un excombatiente guerrillero sostiene un muñeco alusivo al presidente salvadoreño, Nayib Bukele, hoy, en la plaza Gerardo Barrios, en San Salvador (El Salvador). EFE/Rodrigo Sura
Un excombatiente guerrillero sostiene un muñeco alusivo al presidente salvadoreño, Nayib Bukele, hoy, en la plaza Gerardo Barrios, en San Salvador (El Salvador). EFE/Rodrigo Sura

«Hoy por hoy nos agarramos las calles (…) porque no existe confianza en ninguna institución en el país por el actual presidente Nayib Bukele y el clan que gobierna este país», dijo a la prensa.

Y agregó: «Es un insulto manifestar que los Acuerdos de Paz fueron una farsa cuando miles de personas murieron y existe impunidad de muchos casos que se dieron».

Régimen de excepción y capturas en El Salvador

Reynaldo Santos, cuyo hijo de 20 años fue capturado el pasado 20 de diciembre en el contexto del régimen de excepción, señaló a EFE que su participación en la marcha fue para «expresarme por las injusticias que se están dando, más que todo por las capturas de gente inocente sin antecedentes penales» y subrayó que «se están violentando mucho los derechos de las personas inocentes».

De acuerdo con el Gobierno, bajo el régimen de excepción se ha detenido a más de 61.300 supuestos pandilleros, pero se ha liberado a más de 3.300 personas por orden de la Fiscalía y los tribunales.

Entre las organizaciones humanitarias y la Procuraduría para la Defensa de los Derechos Humanos (PDDH) han registrado más de 7.400 denuncias de atropellos por parte de las autoridades y cuerpos de seguridad.

Salvadoreños marchan con motivo de un nuevo aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz hoy, en la plaza Gerardo Barrios, en San Salvador (El Salvador). EFE/Rodrigo Sura
Salvadoreños marchan con motivo de un nuevo aniversario de la firma de los Acuerdos de Paz hoy, en la plaza Gerardo Barrios, en San Salvador (El Salvador). EFE/Rodrigo Sura

«Se están cometiendo atrocidades basados en el régimen de excepción, capturando personas inocentes sin vínculos con estos grupos (pandillas) y sin tener antecedentes penales (…) pido justicia, libertad», apuntó el hombre.

Por su parte, Antonia Recinos aprovechó el espacio para nuevamente denunciar la «captura arbitraria» el miércoles de dos líderes comunitarios y otras tres personas en la remota comunidad de Santa Marta, en el departamento de Cabañas (centro).

Recinos dijo a EFE que la detención representa «un ataque directo a la organización comunitaria y a aquellas organizaciones que se oponen decididamente contra proyectos de minería metálica».

«No creemos que este hecho sea para procurar justicia. Este no es un hecho de procurar justicia (…) la verdadera intención de estos hechos es claramente un ataque y una venganza política contra nuestros territorios organizados».