El partido de Bolsonaro pide invalidar las elecciones ganadas por Lula

Brasilia (EFE).- El Partido Liberal (PL), que apoyó la frustrada candidatura a la reelección del presidente brasileño, Jair Bolsonaro, pide invalidar este martes a las autoridades electorales el resultado de los comicios ganados por Luiz Inácio Lula da Silva.

El PL presentó una demanda ante el Tribunal Superior Electoral (TSE) en la cual pide «invalidar» los resultados de las urnas electrónicas de modelos más antiguos, que son más de la mitad, porque las considera imposibles de auditar.

Ciudadanos votan en la segunda ronda de las elecciones presidenciales en Sao Bernardo do Campo, en una fotografía de archivo. EFE/Fernando Bizerra

Una auditoría encargada por el PL apunta que Bolsonaro fue el más votado en las urnas de modelo más nuevo, fabricadas a partir de 2020, con el 51,05 % de los sufragios.

¿Qué busca la demanda del partido de Bolsonaro?

En concreto, la demanda está enfocada en un 61 % de las 577.125 urnas utilizadas en las elecciones de octubre, sobre las cuales el PL dijo que fueron fabricadas entre 2009 y 2015 y «no pueden ser auditadas», a diferencia del resto, más modernas, modelo 2020.

En una rueda de prensa convocada por el PL, el ingeniero Carlos Rocha, responsable por la auditoría, explica que la intención de ese trabajo es «contribuir al fortalecimiento de la democracia» y con un «perfeccionamiento del sistema electoral».

Un ciudadano vota en la segunda ronda de las elecciones presidenciales en Sao Bernardo do Campo, en una fotografía de archivo. EFE/Fernando Bizerra

Sostiene que el informe identificó «indicios muy fuertes de mal funcionamiento» de muchas de las urnas y que la intención ahora es que sea realizada una «una posible fiscalización, una verificación extraordinaria, frente a un hecho extraordinario».

Las urnas electrónicas

El abogado Marcelo Bessa, quien representa al PL, agrega que «en razón de ese informe técnico, de las inconsistencias y los datos relevantes» que presenta, esa formación ha pedido a las autoridades electorales que «verifiquen ese posible mal funcionamiento».

Según Bessa, «si fuera constatado, deberían ser aplicadas las medidas legales necesarias», sobre las cuales declinó pronunciarse.

De acuerdo al resultado oficial, Lula se impuso en la segunda vuelta de las elecciones del pasado 30 de octubre con el 50,9 % de los votos, frente al 49,1 % que obtuvo Bolsonaro.

Las urnas fueron inspeccionadas y avaladas por numerosos organismos oficiales, incluidas las Fuerzas Armadas, que en su informe sobre las elecciones no encontraron indicios de fraude.

La Justicia condiciona la aceptación de la demanda

El presidente del Tribunal Superior Electoral (TSE), Alexandre de Moraes, responde de inmediato a la demanda del PL y dice que solo puede ser analizada si también se presentan dudas sobre la primera vuelta, realizada cuatro semanas antes.

En esa primera vuelta también se celebraron las legislativas, en las que el PL obtuvo 99 diputados, que le darán la primera minoría en la Cámara baja a partir del año próximo.

El presidente del PL, Valdemar Costa Neto, en una declaración ambigua, aclara que el informe en que se apoya la demanda «no representa la opinión del partido», pero considera que «debe ser analizada» a fin de «fortalecer la democracia».

Sin embargo, De Moraes aclara que las urnas puestas bajo sospecha se usaron en ambas rondas, por lo que instó al PL a «cuestionar también el resultado de la primera vuelta en un plazo de 24 horas».

El partido de Lula llama «artimaña» al recurso de Bolsonaro

El Partido de los Trabajadores (PT) califica como una «artimaña» la petición presentada por la formación del actual mandatario para que la Justicia anule las elecciones.

«El recurso de Bolsonaro ante el TSE es una artimaña que tiene que ser sancionada como litigio de mala fe. Basta de malicia, de irresponsabilidad y de insulto a las instituciones y a la democracia», afirma la presidenta del PT, Gleisi Hoffmann, en un mensaje en Twitter.

«La elección fue decidida en el voto y Brasil necesita de paz para construir un futuro mejor», agrega la dirigente partidaria en respuesta a los militantes bolsonaristas que se resisten a aceptar el resultado de las elecciones.

Protestas por parte de la ultraderecha

Desde el día después de las elecciones, miles de activistas de la ultraderecha están acampados a las puertas de decenas de cuarteles en varias ciudades del país.

Exigen un golpe de Estado que impida la investidura de Lula, pero hasta ahora los militares han ignorado por completo a ese movimiento.

En los últimos veinte días, Bolsonaro no ha sido visto en público y ha desaparecido de sus redes sociales, en las que era febrilmente activo, pero aunque no ha aceptado su derrota públicamente, ha dado inicio al proceso de transición con el equipo designado por Lula para ese fin.