Caracas (EFE).- En una ceremonia íntima, una docena de personas despidieron este lunes a Rosa Elena González, de 80 años, residente del estado La Guaira, cercano a Caracas, y una de los civiles fallecidos durante los ataques de fuerzas estadounidenses en el país suramericano, en los cuales fueron capturados el presidente Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
En una reducida habitación, los asistentes rodearon el ataúd de la mujer, y su hermano, quien declinó ofrecer declaraciones, dirigió una plegaria que estuvo seguida por el sermón de un pastor.
Los demás asistentes también rechazaron declarar. En las afueras, un vehículo policial custodiaba la entrada de la sede funeraria.
González vivía en la urbanización Rómulo Gallegos, en el sector Catia La Mar, un área que se encuentra a un costado de la Meseta de Mamo, donde queda la Academia Militar de la Armada Bolivariana, uno de los objetivos de los ataques estadounidenses el sábado.

Según relataron a EFE residentes del sector, González resultó herida dentro de su casa durante una de las explosiones, la trasladaron a un hospital cercano, pero falleció. Su apartamento quedó completamente destruido, luego de que su edificio fuera impactado por los bombardeos.
El impacto de las detonaciones también reventó las ventanas y derribó las paredes de una de las fachadas del edificio. En las edificaciones cercanas quedaron las marcas de las esquirlas.
Sin balance oficial de las afectaciones
La mañana de este lunes, funcionarios de obras públicas trabajaban en la remoción de los escombros del ataque, mientras que se instalaron tiendas con atención médica y psicológica de las autoridades.
Funcionarios policiales y civiles con armas largas, no identificados, custodiaban el sitio.
Los residentes desalojaron el edificio voluntariamente el domingo.
Las autoridades venezolanas no han ofrecido un balance de daños, afectados, heridos ni fallecidos. Sin embargo, el canciller, Yván Gil, divulgó el domingo un comunicado del Ejecutivo venezolano en el que confirmó que 32 «combatientes cubanos» fallecieron durante los ataques.

En el texto, aseguró que los cubanos «ofrendaron su vida cumpliendo su deber» e indicó que este personal desempeñaba «tareas de protección y defensa institucional» como parte de la «cooperación entre Estados soberanos».
La captura de Nicolás Maduro y su esposa
La madrugada del sábado (hora local) fuerzas de Estados Unidos atacaron con explosiones en varias zonas de Caracas y los estados cercanos La Guaira, Aragua y Miranda (norte).
Tras los ataques, se informó la captura del mandatario venezolano y su esposa, quienes fueron trasladados a Nueva York, en Estados Unidos, donde este lunes fueron presentados ante un tribunal federal.
Maduro está acusado en Estados Unidos de cuatro cargos federales: conspiración de narcoterrorismo, conspiración para la importación de cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer esos mismos artefactos en apoyo de actividades criminales, así como de colaborar con organizaciones criminales calificadas como terroristas por Washington.
Las acusaciones, formuladas en 2020 por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York y confirmadas el sábado, sostienen que el presidente venezolano habría liderado durante años una red que utilizó el tráfico de drogas como arma contra Estados Unidos.
Mientras tanto, en Caracas, juramentaron este lunes a la vicepresidenta Ejecutiva, Delcy Rodríguez, como presidenta encargada por el Parlamento, de mayoría chavista, tras la sesión inaugural del nuevo período legislativo 2026-2031.
En la víspera, Rodríguez extendió una invitación al Gobierno estadounidense de Donald Trump para iniciar una «agenda de cooperación» bilateral.
A su hermano, el diputado Jorge Rodríguez, lo reeligieron este lunes como presidente de la Asamblea Nacional (AN, Parlamento).