Jesús P. (c), acusado del doble crimen de Jean Mirabeau Ngoho y Siaja Coulibaly, junto a los abogados del caso, este martes a su llegada a la nave de Librilla, (Murcia), para la recosntrucción de los hechos.
Jesús P. (c), acusado del doble crimen de Jean Mirabeau Ngoho y Siaja Coulibaly, junto a los abogados del caso, este martes a su llegada a la nave de Librilla, (Murcia), para la recosntrucción de los hechos. EFE/Marcial Guillén

Reconstruido el crimen de Librilla (Murcia) en el que fueron asesinados dos africanos

Murcia (EFE).- El crimen de Librilla, ocurrido en diciembre de 2024 en la nave de una empresa de transportes ubicada en esa localidad murciana y en el que fueron asesinados dos africanos, ha sido reconstruido este martes en cumplimiento de la diligencia ordenada por el juzgado que investiga los hechos.

A lo largo de varias horas y en presencia de la comisión judicial, de los abogados defensores y de los que representan a los familiares de las víctimas y de agentes de la Guardia Civil, los dos investigados, que se confesaron autores del crimen al prestar declaración el pasado febrero, han explicado cómo ocurrieron los hechos.

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El primero en ser trasladado al interior de la nave ha sido Jesús P, quien a lo largo de más de una hora ha indicado cuál fue su actuación, y tras ser sacado al exterior ha entrado su tío, Juan M., que ha explicado lo que hizo el día del doble asesinato en ese lugar.

Agentes de la guardia civil, secretario judicial y abogados del caso del doble crimen de Jean Mirabeau Ngoho y Siaja Coulibaly, este martes entran en la nave de Librilla, (Murcia).
Agentes de la guardia civil, secretario judicial y abogados del caso del doble crimen de Jean Mirabeau Ngoho y Siaja Coulibaly, este martes entran en la nave de Librilla, (Murcia). EFE/Marcial Guillén

Finalmente, ambos han permanecido en la nave, donde han sido interrogados sobre lo que hicieron una vez acabar con la vida de los africanos, cuyos cadáveres, desmembrados, fueron hallados meses después en el depósito donde era vertido el aceite usado de los camiones.

En la declaración prestada el pasado febrero los dos investigados reconocieron los hechos, aunque alegaron en su descargo que lo hicieron en legítima defensa en el transcurso de la discusión mantenida con las víctimas porque, aseguraron, estas querían estafarlos con billetes tintados.

El sobrino aseguró entonces que mató a uno de ellos a puñaladas con el cuchillo con el que este le había acometido, mientras que el tío declaró que efectuó un disparo al suelo para defenderse, pero que rebotó e impactó en el cuerpo del otro.

Juan M. reconoció igualmente que fue él quien arrojó los cadáveres al depósito del aceite usado existente en las instalaciones, tras desmembrarlos, y donde fueron encontrados por los agentes de la Guardia Civil.