Pamplona (EFE).- La presidenta de la Comunidad foral, María Chivite, ha defendido la gestión en sus tres primeros meses de la legislatura. Es el suyo un Ejecutivo que “respeta escrupulosamente la pluralidad de Navarra”, lo que “nos obliga a dar más valor que nunca al diálogo” con el objetivo prioritario de “generar confianza”.
En una comparecencia de balance de cien primeros días de gestión, acompañada de los tres vicepresidentes, Félix Taberna, Ana Ollo y Begoña Alfaro, la presidenta ha justificado su comparecencia en su deseo de “mostrar que el camino emprendido va en la dirección correcta». Está alineado con el desiderátum expresado en su discurso de investidura de mediados de agosto de “trabajar por el bien común”.
Así, ha recordado que hasta tres fuerzas políticas (PSN, Geroa Bai y Contigo-Zurekin) forman parte del Gobierno, que en el Parlamento necesita también de EH Bildu para sacar adelante iniciativas, “pero es un Gobierno firme”, que no da “ni un paso atrás ante la ola reaccionaria” que advierte en otros lugares “fuera y dentro de nuestras fronteras”.
Un Gobierno que genere confianza en la incertidumbre
Ante ello ha abogado por una gestión que “genere confianza en tiempos de incertidumbre” en el panorama geopolítico internacional. En este “hay gente generando miedo de forma interesada” en tiempos “convulsos” en los que “casi la mitad de las personas dice no saber distinguir lo que es real de lo que no lo es”.
“Creo que la labor de un gobierno no puede ser puramente tecnócrata. No somos unos meros prestadores de servicios. Nuestra responsabilidad es aportar seguridad. Activar la certidumbre”, ha asegurado. Ha recordado la apuesta del Ejecutivo por “el diálogo y el respeto escrupuloso a la pluralidad de Navarra, con tolerancia cero ante los sectarismos, la exaltación y la intransigencia”, a lo que ha sumado un “compromiso con la transparencia”.
Por ello, ha desgranado una “muestra” de lo realizado en estos últimos 100 días por su Ejecutivo. Son en algunos casos “acciones de más largo recorrido culminadas ahora”, que “definen la dirección que queremos mantener estos cuatro años”. Pasan por la mejora de los servicios públicos, el impulso de infraestructuras y la puesta en marcha de soluciones para impulsar los derechos de la ciudadanía.
Servicios públicos, infraestructuras y derechos
Entre ellos, la presidenta ha destacado la recuperación de atención presencial sin cita previa en las Oficinas de Atención y Registro de Navarra, la presentación de una oferta de empleo “histórica” de 2.005 plazas o la aprobación de ayudas a un centenar de municipios por valor de 6,4 millones para hacer frente a los daños ocasionados por las lluvias extraordinarias de los últimos meses.
También ha valorado la culminación de “la mayor renovación tecnológica de las últimas décadas en los hospitales públicos”, con la incorporación de nuevos TAC, mejores mamógrafos y angiógrafos, entre otros equipamientos, o la puesta en marcha de infraestructuras educativas como el nuevo colegio Paderborn-Lezkairu y el reformado centro de educación especial Andrés Muñoz Garde.
Ha recordado asimismo la inauguración del nuevo Centro de Orientación y Emprendimiento de Tudela o el proyecto piloto de justicia restaurativa puesto en marcha para las víctimas de abusos en el seno de la Iglesia.

En infraestructuras viarias, ha destacado la culminación de la reforma de las carreteras NA-128 entre Mélida y Caparroso y el tramo cuatro de la N-121-A, entre Oronoz-Mugairi y Sunbilla; y ha recordado la ampliación de la gratuidad de los peajes en la AP-15 para vehículos ligeros que hagan trayectos de ida y vuelta en el día hasta, como mínimo, 2027.
A ello ha sumado mejoras fiscales como la deflactación del IRPF que se aplicará en las dos próximas declaraciones de la renta (2023 y 2024) y las dirigidas a mejorar la oferta de alquileres de vivienda a precios asequibles.
Asimismo, ha avanzado que en el primer trimestre de gobierno se han sentado las bases para aumentar el ritmo de reducción de las listas de espera sanitarias (5.000 pacientes menos en los próximos 200 días, ha fijado), poner en funcionamiento el nuevo centro de atención integral a las violencias sexuales, iniciar la negociación de dos nuevas transferencias (la gestión integral de becas y la competencia en I+D+i) e iniciar el tramo del tren de altas prestaciones entre Tafalla y Campanas.
Sentadas las bases para los próximos 1.300 días
Con todo ello, “hemos sentado las bases de lo que esperamos hacer en los próximos 1.300 días que aún le quedan a esta legislatura”, en la que apuesta “por una nueva gobernanza”, que pasa por una rendición de cuentas ante expertos independientes a la que un Gobierno de navarra se someterá “por primera vez”.
Preguntada por la relación entre los socios de Gobierno, que firmaron el pacto tras un tortuoso proceso negociador más de dos meses después de las elecciones de mayo, ha restado importancia al entender que, pese al “cierto ruido” de entonces, “bien está lo que bien acaba” y asegurar que “nos hemos centrado en la tarea”. “Tenemos un programa claro que cumplir y estos son los primeros pasos del cumplimiento de ese programa”, ha zanjado.
También se le ha cuestionado, sin éxito de respuesta, por la posibilidad de que a las transferencias ya acordadas de la gestión integral de becas y la competencia en I+D+i se pueda sumar la del régimen económico de la Seguridad Social, ahora con la ministra navarra Elma Saiz al frente, y con uno de los socios de Gobierno, Geroa Bai, interesado, pero Chivite ha emplazado al “debate parlamentario” al no formar parte del acuerdo de legislatura.
Y tampoco ha explicado, por entender que su comparecencia respondía a su función de presidenta del Gobierno y no de secretaria general del PSN, su postura sobre una moción de censura el Ayuntamiento de Pamplona tras la marcha de Elma Saiz y en favor de una alcaldía para EH Bildu, una cuestión que también ha desligado de pactos entre la formación abertzale y el PSOE para la investidura de Pedro Sánchez, porque los socialistas “han hecho públicos todos los acuerdos a los que han llegado”, ha zanjado.









