Una espesa niebla cubre Pamplona y comarca. EFE/ Jesus Diges

Sanidad activa el Plan Frío, que incluye un sistema de alertas de riesgo para la salud

Madrid/Pamplona (EFE).- El Ministerio de Sanidad ha activado este lunes el Plan Nacional de Actuaciones Preventivas por Bajas Temperaturas 2024-2025, que incluye un sistema de avisos para informar a la ciudadanía cuando la mínima prevista sea inferior al umbral de impacto en la salud y suponga un nivel de riesgo para la misma.

Sanidad establece cuatro niveles: 0/ausencia de riesgo (gris), 1/bajo riesgo (azul claro), 2/riesgo medio (azul medio) y 3/alto riesgo (azul oscuro); las personas que se hayan suscrito al sistema en la web del Ministerio recibirán el aviso por correo y/o SMS, y también se informará por redes sociales.

El objetivo del plan que cada año pone en marcha Sanidad persigue reducir el impacto sobre la salud asociado a las bajas temperaturas, que puede producir una descompensación orgánica que agrava enfermedades crónicas en la población vulnerable.
Su impacto en la salud puede ser incluso superior al del calor, aunque únicamente en los casos más extremos las bajas temperaturas son causantes de efectos como la hipotermia o la congelación.

Durante el invierno, además, se producen más accidentes de tráfico y caídas por placas de hielo, así como incendios e intoxicaciones por monóxido de carbono que tienen su origen en estufas de gas o braseros.

Recomendaciones para mitigar los efectos del frío

Ante esta situación, el Ministerio ha elaborado nueve recomendaciones para mitigar los estragos del frío en la salud:

  • En el exterior es conveniente respirar por la nariz y no por la boca, ya que el aire se calienta al pasar por las fosas nasales y así disminuye el frío que llega a los pulmones.
  • Extremar la precaución en caso de encontrar hielo en las calles. Un elevado porcentaje de lesiones relacionadas con el frío tiene que ver con caídas al resbalar sobre placas, por lo que se aconseja usar calzado antideslizante.
  • Prestar una mayor atención a las personas que puedan estar en situación de vulnerabilidad. En caso necesario, contactar con un profesional sanitario.
  • El uso de varias capas de ropa fina protege más que una sola gruesa, al formar cámaras de aire aislantes entre ellas.
  • Al utilizar braseros o chimenea se debe ventilar la casa con frecuencia para evitar la acumulación de CO2. Se recomienda hacerlo al menos dos veces al día, durante 15 minutos, para asegurar la renovación del aire.
  • No tomar medicamentos sin receta médica. Algunos precipitan los problemas derivados de la exposición al frío.
  • Seguir una alimentación variada: consumir diariamente fruta, beber líquidos, sobre todo agua, y bebidas calientes.
  • Mantenerse informado sobre las previsiones meteorológicas antes de salir de casa.
  • Se recomienda la vacunación contra la gripe en personas mayores de 65 años y en las que padecen alguna enfermedad crónica (cardiopulmonar, metabólica e inmunodeprimidos).

La temperatura umbral mínima para alerta sanitaria se fija en -3,7º

La temperatura umbral mínima a partir de la cual se constata un impacto en la salud de la población y, por tanto, se emiten alertas sanitarias se sitúa en Navarra en -3,7 grados.

Para ese cálculo se toma como referencia la estación del aeropuerto de Noáin-Pamplona, informa el Gobierno Foral que indica que el invierno pasado se emitieron dos alertas sanitarias por bajas temperaturas.

Así lo indica en un comunicado con motivo de la aprobación por parte del Ministerio de Sanidad del Plan Nacional de actuaciones preventivas por bajas temperaturas 2024-2025, que estará vigente hasta el próximo 31 de marzo.

Este plan, incluido en el marco del Plan Estratégico de Salud y Medio Ambiente (PESMA), tiene como objetivo reducir el impacto de las bajas temperaturas sobre la salud de la población y en la Comunidad Foral se ejecuta desde el Instituto de Salud Pública y Laboral de Navarra (ISPLN), que este año, además, ha elaborado un documento propio adaptado a Navarra.

Ese plan describe que el frío intenso afecta negativamente a la salud, tanto de forma directa, provocando cuadros de hipotermia y congelación, como indirecta, debilitando la respuesta inmune, agravando enfermedades crónicas, aumentando el riesgo de caídas y accidentes de tráfico, así como de incendios e intoxicaciones por monóxido de carbono.

Los efectos de las bajas temperaturas no suelen ocurrir de una forma tan aguda y repentina como en el caso de las temperaturas elevadas. Sin embargo, también generan consecuencias negativas para la salud que son necesarias vigilar y prevenir.

Tres niveles de alerta

El Plan contempla tres niveles de alerta y la asignación de los mismos se realiza desde el Ministerio de Sanidad con una metodología específica, tomando de referencia la predicción de temperatura mínima a tres días.

Desde el ISPLN se subraya la importancia de prestar atención a los grupos más vulnerables, como son las personas sin hogar y las que sufren pobreza o bajo estatus económico, en especial cuando esta se manifiesta en la forma de pobreza energética, así como inmigrantes en situación de precariedad.

A ellas suma personas que trabajan al aire libre, personas mayores, personas con ciertas enfermedades crónicas, mujeres gestantes, recién nacidos y lactantes, personas que toman medicamentos que pueden potenciar los síntomas ligados al frío, personas con movilidad reducida, desnutridas, con agotamiento físico, casos de intoxicación etílica o que practican deportes al aire libre.

En el ámbito de la salud laboral se recomienda a las empresas y administraciones públicas elaborar y aplicar protocolos de actuación frente al riesgo de exposición de su personal a bajas temperaturas, en especial durante los trabajos que se desarrollen al aire libre.

El Gobierno Foral, por su parte, indica que todas las áreas involucradas trabajan en sus respectivos programas y planes de actuación para combatir las consecuencias del frío.