Pamplona (EFE).- Unas 22 hectáreas del monte de Legarda quemadas en los graves incendios registrados en la zona en 2022 han sido ya repobladas con pinos y cedros gracias al proyecto denominado ‘Bosque CPEN’, pionero en España en materia de reforestación.
Este proyecto está impulsado por la Corporación Pública Empresarial de Navarra (CPEN) y empresas privadas en una de las zonas calcinadas por los incendios.
El 18 de junio de 2022 más de 6.000 hectáreas fueron arrasadas por un gran incendio en Legarda, Puente la Reina, Obanos, Artazu y Guirguillano, entre otros términos municipales.

Conseguir un bosque más resiliente
En una comparecencia ante los medios de comunicación en el lugar de la repoblación, Carlos Astrain, director del Área de Bosques y Agrodiversidad de la empresa pública de gestión ambiental Orekan, ha explicado que en esta ocasión la actuación va dirigida a conseguir «unos bosques más resilientes de cara a la adaptación al cambio climático».
Por ello, ha señalado, se ha repoblado con ejemplares de cedro del Atlas y pino laricio y de esta forma «vamos a probar si son más resistentes ante los modelos de sequedad que parece que nos vienen de ahora en adelante».

En la ladera en la que se ha actuado, el Ayuntamiento de Legarda hizo primero una limpieza de la madera quemada para eliminar todos los restos orgánicos que quedaban en el terreno.
Después se pasó a la preparación del terreno: se hizo un desbroce con maquinaria y se preparó el suelo con 35.500 hoyas para poner otros tantos plantones (22.500 pinos laricios y 13.000 cedros).
Una primavera excepcional
Astrain ha comentado que «la primavera está siendo excepcional para el desarrollo de estos arbolillos, están creciendo muy bien», y por tanto se prevé que «van a sobrevivir casi todos». Además, el clima ha hecho que la vegetación natural también esté creciendo y esto ayuda a la repoblación protegiendo el terreno de la erosión.
«Ahora hay que cuidar los primeros años que esta vegetación no muera y reponer en los casos en que vaya fallando», ha indicado.
El objetivo, ha apuntado, es que dentro de 30 años «tengamos aquí un bosque, tengamos 22 hectáreas de arbolado amplio, grande, que haya hecho su efecto sumidero», en concreto de unas 30.816 toneladas de carbono, que es equivalente a la emisión de 25.000 vehículos a motor en un año.

Mucho más que árboles
Por su parte, Francisco Fernández, director general de la CPEN, ha asegurado que esta iniciativa «cumple las cuatro características de lo que es un proyecto de innovación social». Y es porque «existe una problemática que no se estaba resolviendo, se aporta una solución innovadora y sostenible en el tiempo, es medible y replicable, y es un marco nuevo de colaboración entre agentes».
El concejal del Ayuntamiento de Legarda Fernando Larumbe ha agradecido el apoyo institucional y empresarial: «Para un municipio pequeño como Legarda, este bosque es mucho más que árboles. Es una oportunidad de regeneración, de orgullo colectivo y de futuro».
Las empresas Caja Rural de Navarra, Servicios Ecológicos de Navarra, Rodona, Audenasa, Arantza Hotela y el Festival Punto de Vista se han implicado en la reforestación, de manera que compensan su huella de carbono a la vez que contribuyen a la regeneración forestal.