Pamplona (EFE).- El PIB de Navarra aumentó un 2,2% en el segundo trimestre de 2025 en relación al mismo periodo del año anterior, tras el 2,6% del trimestre precedente, ha informado en conferencia de prensa el consejero de Economía y Hacienda, José Luis Arasti.
En términos intertrimestrales, la tasa de variación del PIB de Navarra se sitúa en 0,4%, una décima menos que el trimestre anterior.
“El ritmo de crecimiento de la actividad, por tanto, continúa moderándose, aunque la economía navarra sigue manteniendo un tono bastante favorable en un contexto internacional muy incierto”, ha destacado el consejero.
La evolución de los datos económicos en Navarra se distancia ligeramente de la trayectoria que sigue la economía a nivel nacional: en el conjunto del país el PIB ha crecido un 0,7 % en tasa trimestral y un 2,8 % en tasa interanual, números similares al 0,6 % y 2,8 % del trimestre anterior, según la información proporcionada por el Instituto Nacional de Estadística.

Se mantiene el patrón de crecimiento en Navarra
El patrón de crecimiento, en cuanto a la evolución de los principales indicadores de coyuntura, es análogo al observado en meses anteriores. La actividad económica ha continuado apoyándose en el consumo privado, que mantiene un crecimiento notable.
El desarrollo de la inversión, por su parte, es dispar: por un lado, la inversión en construcción sigue vinculada a la compraventa de vivienda, que registró un aumento del 18,4 % entre abril y mayo, y, por otro, la inversión en importaciones de bienes de equipo, muy ligada a la ralentización de la industria y la incertidumbre económica internacional, reflejó un descenso del 23,6 %.
El consejero ha señalado que la incertidumbre comercial a nivel global hace que la demanda externa se vea afectada y, por consiguiente, las exportaciones de bienes acusen un descenso del 9,4%.

Los servicios mantienen su dinamismo
Por sectores productivos, el patrón se repite y los servicios mantienen su dinamismo, fruto de la fortaleza del consumo privado, y la actividad industrial se ralentiza, consecuencia de la menor demanda externa.
Atendiendo al mercado laboral, se observa que el empleo ha mantenido un crecimiento sostenido en el segundo trimestre del año.
Así, la afiliación a la Seguridad Social ha aumentado un 1,6 % de promedio con especial repunte en la construcción, y el SEPE cerró el mes de junio sus oficinas con 28.200 desempleados registrados en Navarra, 784 menos que el año pasado y la cifra más baja desde 2008.
Perspectivas de desarrollo
El impacto de las medidas arancelarias impulsadas por la Administración estadounidense ha hecho que se rebajen las perspectivas de crecimiento a corto plazo en la mayor parte de los países, ha comentado Arasti, quien ha afirmado que todavía es pronto para calcular el impacto que tendrán esas medidas en Navarra.
El FMI, en su actualización del pasado mes de abril, rebajó en nueve décimas el avance previsto del PIB para Estados Unidos para 2025, un crecimiento que sitúa ahora en un 1,8%, al igual que para China, para quien proyecta un crecimiento del 4%, seis décimas menos que a comienzos de año, a pesar de la reorientación de las exportaciones que el país asiático está llevando a cabo.
Para la Eurozona, las previsiones de crecimiento del PIB para este año se sitúan en el 0,8%, dos décimas menos que lo previsto en enero.
Desaceleración en la primera mitad del año
Navarra, ha indicado, no es ajena a esta realidad y, aunque su economía está consiguiendo buenos resultados, «el ritmo de crecimiento de la actividad se ha desacelerado en la primera mitad del año», debido fundamentalmente al repliegue del comercio exterior y al debilitamiento de la producción industrial, y esta situación seguirá condicionando el avance del PIB de los próximos trimestres.
Esta situación se tendrá en cuenta para elaborar el nuevo cuadro macroeconómico que servirá de punto de partida para la elaboración de los Presupuestos Generales de Navarra de 2026.









