Pamplona (EFE).- La Universidad Pública de Navarra ha celebrado este viernes el acto de apertura del curso académico 2025-2026 con récords de matriculación de estudiantes y siendo una referencia nacional en cuanto a la creación de empleo.
Según ha destacado en la apertura del acto académico el secretario general de la Universidad, Roldán Jimeno, en el curso 2024-2025 se ofertaron en la UPNA un total de 92 programas de estudios oficiales. En titulaciones de grado se han impartido 27 grados, uno de los cuales ofertado en formato dual, además de 8 dobles grados.
En cuanto a los estudios de máster, se han impartido clases en 35 másteres y 6 dobles másteres, además de 16 programas de doctorado. Cursaron sus estudios en la UPNA 10.771 estudiantes (un 6% más que el curso 2023-24), distribuidos en 8.916 en estudios de grado (+4,88%), 1.243 en máster (+15,74%) y 612 en doctorado (+4,44%).
La UPNA, líder en creación de empleo
Jimeno ha resaltado que la UPNA es una de las universidades españolas líderes en la creación de empleo y se ha convertido en «una referencia nacional en esta materia».
La Universidad acogió a 1.237 investigadores distribuidos en 110 grupos, unas «cifras récord», y generó 626 publicaciones científicas. Además, firmó 251 contratos de transferencia con empresas por 2,56 millones de euros, la cifra más alta de la serie histórica.

Jimeno ha subrayado las nuevas titulaciones de máster, entre las que se encuentra el Máster Erasmus Mundus Sustagri (el primero de estas características coordinado por la UPNA), el carácter plurilingüe de las enseñanzas o los proyectos de innovación educativa, así como los fondos captados en investigación.
En materia de internacionalización, ha destacado la pertenencia a la alianza UNITA y la movilidad de estudiantes y profesorado a través de distintos programas.
Lección inaugural sobre economía
Posteriormente, el catedrático de Historia e Instituciones Económicas Joseba de la Torre ha leído la lección inaugural, titulada ‘Reacción en cadena: una historia económica del siglo XX’.
De la Torre ha ofrecido una aproximación al desarrollo de la energía nuclear como uno de los ejes vertebradores del orden económico internacional que, tras dos guerras mundiales, propició ocho décadas de crecimiento económico, prosperidad y mercados globales de personas, mercancías, capitales y tecnología.
El acto ha estado presidido por el rector de la UPNA, Ramón Gonzalo, y la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite.

También han asistido, entre otros, la delegada del Gobierno en Navarra, Alicia Echeverria, el presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde, y el alcalde de Pamplona, Joseba Asiron.
Han asistido igualmente a este acto de apertura la rectora de la Universidad de Navarra, María Iraburu; consejeros del Gobierno Foral; parlamentarios navarros; y representantes de los agentes económicos y sociales.
Limitar la voz de las universidades
El rector de la Universidad Pública de Navarra, Ramón Gonzalo, ha mostrado en este acto su preocupación al comprobar cómo en distintos países «se ha intentado limitar la voz de las universidades», entre las que ha citado el caso de Harvard, en Estados Unidos.
En su opinión, la universidad «debe estar preparada para defender con firmeza la libertad de pensamiento, la independencia de la investigación y la dignidad de la docencia».
«La universidad es mucho más que un lugar de estudio o de investigación: es la memoria crítica de la sociedad y, a la vez, el laboratorio donde se imagina su porvenir. Tenemos la obligación de no callar ante las amenazas externas, de no dormirnos en nuestra propia comodidad y de ser, al mismo tiempo, guardianes de la libertad académica y modelos de integridad», ha resaltado.
«La universidad libre no es un regalo garantizado»
A juicio del rector de la UPNA, «estos ataques internacionales deben servirnos de advertencia. La universidad libre no es un regalo garantizado, es una conquista diaria que debemos proteger con firmeza. Y esta defensa debe empezar en el corazón mismo de la universidad».
Por ello, ha dicho, «debemos hacer también autocrítica. A menudo, como instituciones y como comunidad universitaria, nos instalamos e una zona de comodidad, en la rutina de lo ya conseguido, y dejamos de cuestionar qué modelo de universidad estamos construyendo».
«Esa comodidad puede ser tan peligrosa como las presiones externas, porque debilita nuestra capacidad de respuesta», ha advertido el rector.

La UPNA, motor de transformación social
En su intervención en este acto, Gonzalo ha señalado que la UPNA se ha consolidado como un motor de transformación social, cultural y económica que responde a las necesidades de las empresas, las instituciones y la ciudadanía «con calidad, rigor y compromiso».
En este sentido, ha puesto como ejemplo algunos hitos del curso pasado que han contribuido al bienestar de la sociedad navarra.
Entre ellos, ha citado el hecho de que el 86,9% de los egresados y egresadas de la UPNA tengan trabajo cuatro años después de finalizar sus estudios, o la finalización del nuevo edificio de la Facultad de Ciencias de la Salud, que, según ha indicado, permitirá formar profesionales en un entono de excelencia, impulsar la investigación y contribuir al desarrollo de la industria biosanitaria.
Gonzalo también se ha referido a la reciente firma del convenio plurianual de financiación suscrito con el Gobierno de Navarra, que asegura continuar con el desarrollo de la UPNA y permitirá planificar mejor la docencia, fortalecer la investigación, impulsar la transferencia de conocimiento y desarrollar nuevas infraestructuras.
«Este acuerdo no es un cheque en blanco: nos obliga a ejercer la transparencia, a demostrar eficacia y a garantizar un uso responsable de los recursos públicos», ha explicado.
Chivite reivindica en la papel de la UPNA
La presidenta del Gobierno foral, María Chivite, ha asegurado que, «en un mundo cada vez más tecnocrático, complejo, inseguro e incierto», la Universidad Pública de Navarra «debe ser también una brújula moral».
«Un lugar de debate, pero donde no quepa discusión sobre ciertos mínimos. Qué menos que reclamar el cumplimiento de los derechos humanos, ahora que este planeta asiste al genocidio de un pueblo en directo», ha subrayado en su intervención en el acto de apertura del curso académico 2024-2025.
Chivite, quien ha anunciado un aumento de la cuantía de las becas en un 7%, ha señalado que la comunidad universitaria «no debe perder el pulso de la denuncia ante las barbaries de este mundo».

En ese sentido, ha animado a la universidad a asumir «el liderazgo del pensamiento crítico» y ha subrayado: «Tenéis en vuestra mano el arma del conocimiento y os animo a que plantéis batalla a los bulos y la desinformación que nos idiotizan con el único objetivo de controlarnos».
«Sois vosotras y vosotros quienes tenéis que darnos los argumentos para defendernos. Este es el verdadero retorno social que Navarra necesita de esta Universidad Pública. Reforzad, por tanto, la capacidad de estas aulas como expresión humanista y huid del excesivo utilitarismo que a veces, incluso nosotros mismos, os queremos imponer», ha enfatizado.
El convenio de financiación plurianual
La presidenta ha recordado que el pasado mes de abril se firmó un nuevo convenio de financiación a cuatro años vista que «dota a la UPNA del mayor marco temporal de estabilidad financiera firmado hasta la fecha y que, sobre todo, implica la más alta financiación de la historia de la Universidad Pública de Navarra».
«Lejos de suponer una injerencia, este convenio eleva y garantiza la capacidad y autonomía de esta universidad», ha considerado.
En este y los próximos tres ejercicios, ha explicado, la ciudadanía navarra destinará cerca de 400 millones de euros al sostenimiento de esta entidad educativa e investigadora.
Se han acordado 91,5 millones de euros para este año, que se elevarán de forma lineal un 4,8% en cada uno de los siguientes. En total, este nuevo convenio supondrá un 16,3% más de recursos para la Universidad Pública de Navarra que lo que supuso el anterior convenio, ha indicado.
La UPNA necesita a Navarra y Navarra necesita a la UPNA
Chivite ha destacado que «la UPNA necesita a Navarra, tanto como Navarra necesita a la UPNA» y esta es «una simbiosis en la que una parte aporta recursos para su funcionamiento y en la que la otra debe responder con transparencia, rendición de cuentas y corresponsabilidad. Pero, sobre todo, construyendo el andamiaje que esta Comunidad requiere para afrontar los grandes retos que tenemos encima de la mesa».
«Tengo muy claro que, sin el conocimiento, el pensamiento crítico y las innovaciones técnicas y sociales que generan las universidades, la respuesta más rápida y fácil del ser humano ante la incertidumbre son las armas y el conflicto», ha manifestado.
Tal vez por eso, ha agregado, «hay ciertos líderes mundiales, pero también representantes públicos de nuestro país, que quieren amordazar a sus universidades. Y la manera más sencilla es asfixiarlas económicamente. Desde luego, este Gobierno ha tomado el camino contrario».
La Universidad Pública de Navarra, ha concluido, «supone un retorno positivo a la sociedad que la financia. Por decirlo de otra manera, la UPNA vale lo que cuesta».