Pamplona (EFE).- El ingeniero José Francisco López García, vocal de la mesa de contratación de las obras de duplicación de los túneles de Belate, ha negado que haya observado injerencias en el proceso y ha destacado que las mesas de contratación son técnicas y en las mismas no hablan «nada de política».
López, director del Servicio de Estudios y Proyectos desde 2011, ha comentado que no le sorprendió el nombramiento en 2019 de Jesús Polo (presidente de la mesa de contratación) como director del Servicio de Nuevas Infraestructuras ni que se prolongara su vida laboral hasta los 73 años.
Aunque Polo aún no tiene sustituto, la adjudicación de obras funciona con normalidad, ha dicho en la comisión que investiga la contratación de obras públicas en Navarra, entre ellas la duplicación del túnel de Belate adjudicada en diciembre de 2023 a la UTE formada por Acciona, Excavaciones Fermín Osés y Servinabar.

Había un rumor entre los funcionarios
El ingeniero, quien ha intervenido durante algo menos de tres horas, ha señalado que había rumores entre funcionarios en el Departamento en el sentido de que se iba a adjudicar la obra a la UTE liderada por Acciona, algo que según ha apuntado es habitual en este tipo de procesos, pero que a los técnicos no les influye a la hora de hacer su valoración. En este caso, ha precisado, la intensidad de estos rumores sí que era «más exagerada».
López ha indicado que, al contrario de lo manifestado por otros dos vocales anteriormente en la comisión, Polo nunca habló con él para que cambiara su valoración, aunque desconoce si es porque en su caso sí daba como ganadora a la UTE de Acciona-Servinabar.
El que esta mesa no fuera de cinco miembros sino de ocho (cinco de ellos técnicos, que son los que valoran las ofertas, y tres jurídicos) fue según ha señalado una decisión del Departamento que puede aportar «diferentes puntos de vista», aunque también alarga más el proceso. Ha opinado que es «imposible» manipular a cinco personas para modificar el resultado.

Los criterios de valoración, los habituales
Los criterios de valoración de ofertas utilizados en el caso de Belate, ha agregado, fueron los habituales y el pliego era similar al de otras adjudicaciones, aunque en esta ocasión le dieron sus puntuaciones al presidente y en otras se hace una puesta en común de las mismas. Cuando el presidente hizo su informe, ha recordado, nadie dijo que se hubiera modificado su valoración y todos votaron a favor.
Al ser cuestionado por los grupos políticos sobre las «prisas» por cerrar el proceso una vez redactado el primer informe, ha opinado que se debía a «las fechas en las que estábamos», poco antes de las vacaciones de verano, y a la directiva europea sobre este tipo de infraestructuras, cuya última prórroga había caducado en 2019, y la posible sanción que se podía imponer a Navarra.
Ha explicado que en una reunión, para desbloquear el proceso, él propuso en una «tormenta de ideas» eliminar las valoraciones más altas y más bajas de los miembros de la mesa, ya que «no había ninguna solución que nos satisficiera a todos», pero el planteamiento no se tuvo en cuenta.

Es habitual que haya que rehacer los informes
A su juicio, suele ser habitual que en las mesas de contratación de obras públicas haya que rehacer los informes, como sucedió en este caso en cuatro ocasiones. Tampoco es raro, ha sostenido, que los miembros de las mesas hablen entre ellos sobre las empresas que optan a una adjudicación.
Con la mesa ya cerrada, los integrantes de la misma mantuvieron una nueva reunión a la que no asistió el interventor, que se convocó en su opinión porque el director general, al ver una resolución con reparo no suspensivo y tres votos particulares «quiso informarse» antes de firmarla. En todo caso, ha aseverado que en esta reunión no se habló de eliminar los votos particulares.
El director general tardó más de 60 días en firmar el informe, algo que según ha manifestado no es habitual, pero desconoce el motivo.
López, quien ha relatado que nunca había oído hablar de Servinabar, pero tampoco de otras empresas participantes, ha dicho que no vio a los dirigentes socialistas Santos Cerdán o Ramón Alzórriz en el Departamento durante los trabajos de la mesa de contratación.

Hubo momentos de tensión entre los miembros de la mesa
En una reunión en Madrid con el Ministerio para hablar de infraestructuras sí estuvo presente Santos Cerdán, pero en la misma no se habló de ninguna empresa en concreto, ha comentado López, quien ha apuntado que no recuerda qué papel jugó el exdirigente socialista en ese encuentro.
En ese sentido, ha destacado que en este proceso no recibió ninguna solicitud a favor de alguna empresa participante, algo que, según ha enfatizado, no ha ocurrido en esta ocasión ni con ningún otro gobierno anterior. López ha señalado que él no tenía ningún interés personal en alguna empresa ni cree que nadie lo tuviera.
Desconoce si algún miembro de la mesa recibió presiones para que cambiara su valoración, pero, si se hizo, «es grave», ha aseverado. Ha incidido en que entre los miembros de la mesa se fueron deteriorando las relaciones conforme avanzaba el proceso y hubo momentos de tensión.