Pamplona (EFE).- El misterio del Pirineo navarro, su historia y costumbres ancestrales vuelven a las librerías de la mano de ‘Fragmentada’, la segunda obra de la trilogía literaria ‘Vestigios’, de la autora mexicana Catalina Guzmán Bremer, ambientada en el pueblo imaginario de Uxin.
‘Fragmentada’ (Medialuna, 2025), es un thriller psicológico lleno de misterio y bujería en el que continúa la historia relatada en la primera obra de la trilogía, ‘Bajo la sombra’, que fue muy bien acogida en España y en México, su país de origen.
Catalina Guzmán Bremer, nacida en 1970 en Monterrey (Nuevo León, México), explica en una entrevista con EFE que, tras la publicación del primer libro, en su país muchas personas le preguntan por el Pirineo navarro. «Me agrada mucho haber despertado el interés en los mexicanos y en los lectores que tengo en Estados Unidos de habla latina», ha subrayado.

Brujería y misterio
De esta forma, el Pirineo navarro recorre ya las librerías al otro lado del Atlántico con ambos libros, a la espera del tercero, ‘De las Cenizas’. Los parajes agrestes de esta zona de Navarra, así como la brujería y el misterio, son protagonistas en las principales ferias de libros internacionales de Latinoamérica, como la de Guadalajara o Monterrey.
Después del intrigante final de ‘Bajo la sombra’, la primera parte de esta trilogía, que agotó su primera edición en dos meses, ‘Fragmentada’ llega para continuar con este thriller psicológico que oscila entre la superstición y la razón.

Se trata de una historia en la que la convivencia entre lo nuevo y lo antiguo, las tradiciones y las creencias populares juegan un papel fundamental. Todo ello mientras el lector se sumerge en el alma del Pirineo navarro, al que la autora considera un personaje más de sus novelas.
‘Enamorada’ del Pirineo navarro
Guzmán ha señalado que su descubrimiento del Pirineo navarro fue casi por casualidad. Para la localización de su historia, ha comentado, «me gustaba que hubiera algo de aislamiento, que hubiera un bosque, que significa lo desconocido, que hubiera neblina, que significa no ver claro, que fuera un lugar supersticioso».
La escritora ya tenía redactado un borrador de su primera novela cuando decidió viajar a España para ubicar su pueblo imaginario de Uxin.
En una agencia de viajes, ha relatado, al elegir destino sus requisitos no fueron pocos: «Pedí que fuera un pueblo medieval, que estuviera dedicado a la tala de madera en 1600, que haya habido quema de brujas, que nieve en invierno, que los veranos sean cálidos, que haya tormentas, porque yo ya lo había escrito».
La agencia, tras hacer sus indagaciones, remitió a la autora al Pirineo navarro. Y al llegar a este lugar «vi que quedaba como anillo al dedo para la novela». Acompañada por el historiador navarro Fernando Hualde, la escritora pudo conocer a fondo los paisajes, las gentes y las tradiciones de esta zona de Navarra.

Un viaje en el tiempo
Al regresar a México, ha apuntado, «ya me puse a hacer una investigación sobre la cultura, la gastronomía, la mitología, la historia» del Pirineo de Navarra y «me quedé sumamente enamorada. Creo que nos encontramos mutuamente o ya me estaba esperando».
Guzmán se ha empapado durante este proceso del ‘alma’ del Pirineo navarro: «Parte de lo esencial de mi novela es lo que permanece, por eso la trilogía se llama ‘Vestigios’. Y una cosa peculiar que tienen allí es que conservan muchísimo sus tradiciones. Cuando estás allí es como un viaje en el tiempo; el pasado está presente».
La publicación de ‘Fragmentada’ coincide con los 500 años de los procesos masivos de persecución de la brujería por la Inquisición en Navarra, en 1525, que llevaron a la hoguera a medio centenar de personas de la zona.