Pamplona (EFE).- La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha cesado a su vicepresidente primero, Félix Taberna, y a la portavoz y consejera de Interior, Amparo López, en su primera gran remodelación de Gobierno desde que fue elegida en 2019.
Chivite ha nombrado al senador socialista Javier Remírez vicepresidente y portavoz del Gobierno foral y a la exparlamentaria socialista y hasta ahora secretaria general de la Delegación del Gobierno en Navarra, Inmaculada Jurío, consejera de Interior, Función Pública y Justicia.

Dar un nuevo impulso a la legislatura
La presidenta ha explicado en rueda de prensa que la remodelación «no se debe a la gestión», sino a la intención de «dar un nuevo impulso» a la acción de Gobierno.
Además de los mencionados cambios, Chivite ha anunciado el nombramiento de Miriam Martón, hasta ahora directora del Servicio de Empleo, como directora de Protección Social y Cooperación al Desarrollo, cargo que ocupaba Inés Jiménez.
Chivite ha cesado a dos de los cargos socialistas más importantes dentro del Gobierno foral y ha explicado que no se trata de discrepancias relacionadas con la investigación que se lleva a cabo en torno al exdirigente socialista Santos Cerdán.

La jefa del Ejecutivo ha agradecido el trabajo de quienes salen del Gobierno: la «institucionalidad y el ejemplo» de Félix Taberna, quien antes de acceder a la vicepresidencia fue su asesor, y la capacidad de la consejera para «ponerse al frente de la emergencia».
Una decisión de la presidenta
Preguntada por otros posibles cambios relacionados con el caso Cerdán o la polémica en torno a los túneles de Belate, ha aclarado que los cambios para buscar un nuevo impulso son los que ha anunciado este jueves y que no pretende hacer nuevos, aunque sigue sin anunciar el sustituto del director general de Obras Públicas, que fue cesado por los sobrecostes del túnel.
Chivite ha trasladado a sus socios (Geroa Bai y Contigo-Zurekin) la intención de remodelar el Gobierno y estos no le han dicho que vayan a sustituir a ninguno de sus cargos en el Ejecutivo, y, según ha precisado, los cambios tampoco son a petición de los socios, sino «una decisión de la presidenta».

Preguntada por si había discrepancias dentro del Gobierno o si los cesados eran voces críticas con su gestión del denominado caso Cerdán, Chivite ha reiterado que «los motivos no son por gestión. Opiniones tenemos todos, y la presidenta escucha todas. Todos tenemos criterios, eso que se ha contado de la opinión crítica se lo debería preguntar a Taberna».
«Si acceden a mi agenda, todos los días despachaba con él. Yo no tomo decisiones políticas por vinculaciones personales y mi relación es buena, diaria, cordial», ha añadido al ser cuestionado por su relación con el hasta vicepresidente primero.
Diferentes reacciones de los grupos
Los grupos de la oposición en Navarra han señalado tras la remodelación del Gobierno que, con ella, busca «tapar la corrupción» cerrando filas, mientras sus socios piden que los cambios de nombres vayan acompañados de «mayor ambición».
La presidenta de UPN, Cristina Ibarrola, ha opinado que con los cambios de Gobierno anunciados por Chivite no se busca un nuevo impulso político sino «tapar la sombra de la corrupción que le asola» con «dos perfiles más agresivos».

De esta forma se ha referido en declaraciones a los medios de comunicación a los ceses de Félix Taberna y Amparo López y a su sustitución por Javier Remírez, como vicepresidente y portavoz del Ejecutivo, e Inmaculada Jurío, como consejera de Interior y Función Pública.
Ibarrola, ha sostenido que la imagen de Chivite en su comparecencia era la de una presidenta «hundida, nerviosa y no creíble». «No es la cara de una presidenta que presenta con ilusión una remodelación de su Gobierno para una nueva etapa», ha aseverado tras lo que ha hablado de «una crisis sobrevenida y precipitada por la dimisión de Félix Taberna porque no se fía de la sombra de corrupción de este Gobierno».
El PP lo considera un «maquillaje»
El líder del PP en Navarra, Javier García, ha asegurado que la presidenta, para sus cambios en el Gobierno, «tiene que recurrir a la vieja guardia porque nadie quiere formar parte de un Ejecutivo manchado por la corrupción”.
En un comunicado, García califica los cambios como una “simple sesión de maquillaje insuficiente, que no responde ni a la gravedad de la situación política ni a la profunda crisis institucional que atraviesa Navarra”.
Vox Navarra opina que con los cambios llevados a cabo Chivite «copia a Sánchez y se bunkeriza».
Así lo indica en la red social X, en la que, en referencia al nuevo vicepresidente, Javier Remírez, indica que «nombra de vicepresidente al amigo de Cerdán y Koldo, al que colocó a su mujer en Nasuvinsa, empresa pública que adjudicó obras a Servinabar».
Los socios evitan hablar de crisis en el Gobierno
Geroa Bai ha asegurado que la remodelación responde a una «crisis de gobierno circunscrita exclusivamente al ámbito socialista» del Ejecutivo. Se trata, por tanto, de un reajuste interno del PSN que no afecta a los departamentos que son responsabilidad de Geroa Bai, según ha explicado la coalición en un comunicado.
Frente a lo expuesto por la presidenta, Geroa Bai ha afirmado que no existe ninguna inercia en las políticas desarrolladas por la parte de Geroa Bai en el Gobierno.
El portavoz de Contigo-Zurekin, Carlos Guzmán, ha subrayado que los cambios responden a una decisión de la propia presidenta, que respetan, pero ha advertido de que “no valen cambios cosméticos ni meros cambios de nombre” si no vienen acompañados de un giro en las políticas públicas.

Guzmán ha reclamado la convocatoria urgente de la comisión de seguimiento del acuerdo programático del Gobierno de Navarra para que la presidenta ofrezca explicaciones sobre la remodelación y para exigir un mayor impulso político en la recta final de la legislatura.
La portavoz de EH Bildu, Laura Aznal, ha manifestado que los cambios «serán positivos si sirven para impulsar con mayor ambición» las políticas públicas y las transformaciones que necesita Navarra, en línea con lo expresado por la propia presidenta al afirmar que “la inercia no puede ser una opción”, una idea que, según ha recordado, EH Bildu viene defendiendo de manera reiterada a lo largo de la legislatura.
Aznal ha dicho que su formación espera que la remodelación sirva para dar un nuevo impulso a la legislatura y para garantizar el cumplimiento de los acuerdos suscritos entre ambas partes.