Pamplona (EFE).- Descendientes de treinta y dos personas que murieron a consecuencia del franquismo han recibido este miércoles en el Parlamento de Navarra las declaraciones de reparación y reconocimiento personal que acreditan que sus familiares fueron víctimas del golpe de Estado de 1936 y la dictadura.
Se trata del séptimo acto de este tipo en Navarra, y en esta ocasión los diplomas de reconocimiento los han recogido 32 personas pertenecientes a la Asociación de Familiares de Fusilados y Desaparecidos de Navarra (AFFNA 36).
La mayoría de las personas homenajeadas fueron víctimas de ejecuciones extrajudiciales, aunque también hay casos de personas que murieron en el frente o que fueron condenadas a pena de muerte.
La fragilidad de la democracia
Los diplomas los han entregado el ministro de Memoria Democrática, Ángel Víctor Torres; la presidenta de Navarra, María Chivite; el presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde; el secretario de Estado de Memoria Democrática, Fernando Martínez López; y la presidenta de AFFNA 36, Amaia Lerga.

Ángel Víctor Torres ha asegurado que las víctimas «no desaparecen mientras se las tenga presentes», y ha añadido que cada declaración de reparación «señala una historia única e irrepetible, que ha llegado a nosotros por la valentía y el tesón y el afán de justicia de las asociaciones memorialistas y especialmente de las familias».
«La democracia es más frágil de lo que podemos pensar y de lo que podíamos pensar hace unos años. Es una joya delicada, un equilibrio muchas veces al filo de la navaja», ha advertido.
Intolerancia a través de los móviles
También ha destacado que la democracia necesita, entre otras cuestiones, empatía, ya que, de acuerdo con el ministro, «eso es lo que diferencia a los demócratas de quienes pretenden imponer y no convencer».
«No descubro nada si les digo que hoy los principios democráticos y los derechos humanos se están comprometiendo en muchas partes del mundo. Esa sombra de intolerancia se extiende en algunos casos por la vía de la violencia, pero también viaja de móvil en móvil», ha comentado.
En ese sentido, ha dicho que se comprueba «con impotencia cómo hay demasiada gente joven que vería hoy con buenos ojos vivir en un régimen autoritario, y ante eso no podemos quedarnos con los brazos cruzados». Ha subrayado que el «antídoto» es «la memoria».
Contar la historia
Chivite, por su parte, ha asegurado que las sociedades democráticas «son mejores cuando avanzan en términos de prosperidad compartida, igual que son mejores también cuando avanzan en términos de convivencia y de memoria».
Además, ha mencionado que «próximamente» se firmará un convenio de colaboración entre el Ministerio de Memoria Democrática y el Gobierno navarro «para la actualización en nuestros respectivos ámbitos territoriales de los mapas de localización de personas desaparecidas, y el registro y censo de las víctimas».
«La historia hay que contarla como fue, y no cabe pensar que para avanzar hay que callar», ha aseverado, y ha recalcado que para avanzar «hay que conocer la verdad y situarla en su lugar, sobre todo, para aprender». Igualmente, ha instado a tomarse «muy en serio la democracia, porque mañana puede no estar».
3.500 personas asesinadas
Hualde, entre tanto, ha destacado que si bien en Navarra no hubo formalmente frente de guerra, ello no evitó el asesinato de 3.500 personas a raíz de la represión franquista.
También ha avisado de que hay «alertas a nuestro alrededor que nos recuerdan la necesidad imperiosa de no bajar la guardia».
En ese sentido, ha apuntado al «retroceso en las políticas de memoria que se están llevando a cabo en otras comunidades autónomas, donde de una u otra manera, el autoritarismo, la ultraderecha» tienen «influencia en la gobernabilidad».
Ley de secretos oficiales
Asimismo, ha aprovechado la presencia en el acto del ministro para «recordar una vez más que hoy sigue vigente una ley de secretos oficiales que es de tiempos franquistas, concretamente, de 1968, que no permite que se investiguen documentos clasificados».
En ese sentido, ha animado a «perseverar en el camino de superar esta situación para que el acceso a los archivos en el Estado siga los parámetros de Estados democráticos europeos de nuestro entorno».
«Urge remover los obstáculos legales de otros tiempos para arrojar luz», ha dicho.
Apoyo a la II República
La presidenta de AFFNA 36 ha afirmado que con este acto se «contribuye a nombrar, reconocer y devolver a la existencia pública a quienes fueron condenados al silencio».
También ha llamado a acabar «con todos los símbolos franquistas», entre los que ha citado el Monumento a los Caídos en Pamplona, unas palabras recibidas con un fuerte aplauso de los asistentes.
Otro momento aplaudido ha sido cuando la descendiente de Adolfo Ochoa ha recogido el diploma de reconocimiento con una bandera de la II República y ha pronunciado «¡Viva la República!, lo que ha sido coreado por los presentes.