Presentación de la nueva estrategia a los medios de comunicación. EFE/ Jesús Diges

Una Estrategia aborda ya en Navarra la prevención y atención al suicidio, con 39 muertes en 2025

Pamplona (EFE).- Navarra cuenta ya con una Estrategia de Prevención y Atención a las personas con conductas suicidas, un documento que pretende fortalecer la capacidad institucional para abordar un hecho que en 2025 causó 39 fallecimientos en la Comunidad foral, donde se activaron códigos de emergencia en 247 ocasiones.

Como medidas concretas de la Estrategia destacan la creación del Observatorio Navarro para la Prevención del Suicidio, la formación específica de profesionales y agentes de distintos ámbitos, la mejora de circuitos de detección y derivación de personas en riesgo, el refuerzo de la coordinación entre servicios sanitarios, educativos y sociales, o la incorporación de medidas dirigidas a las personas supervivientes y a sus entornos, entre otras.

El carácter multifactorial del suicidio

Lo han anunciado en rueda de prensa el consejero de Salud, Fernando Domínguez, y el director general de Salud, Antonio López, conscientes de que “la conducta suicida constituye un problema relevante de salud pública debido a su complejidad, su carácter multifactorial y el profundo impacto que genera en las personas, las familias y la sociedad”, y que no se debe circunscribir solo a la salud mental.

El consejero de Salud, Fernando Domínguez. EFE/ Jesús Diges

En este contexto, las administraciones públicas desempeñan un papel clave en la articulación de respuestas preventivas y asistenciales, y por ello el Gobierno foral ha desarrollado esta Estrategia, en el marco de actuación integral que articula la respuesta institucional y la de distintos sectores sociales, como el sanitario, educativo, policial, comunitario o el de los medios de comunicación.

La coordinación de esta Estrategia se ha llevado a cabo a través de la Comisión Interinstitucional de Coordinación para la Prevención y Atención de las Conductas Suicidas de Navarra, con un proceso de elaboración participativo y multidisciplinar por profesionales y entidades de distintos ámbitos.

Enfoque intersectorial basado en la evidencia

Se crearon seis grupos de trabajo y un grupo director en los que se trabajaron las acciones realizadas, las dificultades encontradas, los objetivos alcanzados y las propuestas de futuro. Con todo ello se realizó un análisis y diagnóstico de la situación actual y se elaboró un documento que permitió identificar necesidades, áreas prioritarias de actuación y los principales objetivos de la Estrategia.

El consejero ha incidido en que las cuestiones referentes a salud mental en general y la conducta suicida en particular «reclaman un enfoque intersectorial basado en la evidencia, ya que se reconoce la influencia de factores individuales, sociales y comunitarios en la conducta suicida».

La conducta suicida constituye un problema relevante de salud pública. EFE/ Jesús Diges

Es precisamente lo que plantea la estrategia, «además de superar el estigma asociado al suicidio, mejorar la sensibilización social y facilitar el acceso a recursos de apoyo y atención especializada», tanto a las personas con conductas suicidas como a familiares.

Nueve objetivos estratégicos

Así, Antonio López ha detallado que a partir del diagnóstico la Estrategia establece nueve objetivos estratégicos orientados a mejorar la prevención, la detección y la atención a las conductas suicidas.

Estos son los de mejorar los sistemas de información para analizar, planificar y actuar en la prevención de la conducta suicida; sensibilizar a la ciudadanía con el fin de construir una sociedad navarra bien informada y libre de prejuicios ante la conducta suicida y extender la formación sobre conducta suicida a todos los agentes implicados.

Además, se ha centrado en limitar el acceso a medios letales; mejorar la detección del riesgo de suicidio en grupos en situación de vulnerabilidad y mejorar la detección temprana del riesgo de suicidio en el ámbito educativo.

Mecanismos de seguimiento y evaluación

También se ha establecido como objetivo estratégico coordinar las actuaciones de los servicios de emergencias y primera intervención e impulsar el abordaje de la conducta suicida en el ámbito sanitario, además de proporcionar el apoyo necesario a las personas que han perdido un ser querido por suicidio.

López ha explicado que de cada objetivo estratégico se despliegan distintas líneas de acción que “se estructuran desde un modelo integral de salud pública, actuando en los tres niveles de prevención: universal, para la población general; selectiva destinada a grupos vulnerables, e indicada para personas en riesgo identificado, e incorpora un eje específico de postvención” para los supervivientes.

Además, se han previsto mecanismos de seguimiento y evaluación que permitirán monitorizar el grado de implementación de las medidas y valorar su impacto en la reducción de las conductas suicidas en Navarra, así como ajustar las intervenciones a lo largo del tiempo.

El suicido, tendencia estable en Navarra

En Navarra la tendencia epidemiológica del suicidio muestra estabilidad, de forma que en 2025 un total de 39 personas fallecieron por esta causa, lo que supone un descenso del 32,7 % con respecto a 2024, la más baja registrada desde 2001.

Al respecto, López ha desechado la «percepción a veces errónea» del incremento de la conducta suicida, «lo que no quiere decir que cada caso no sea una tragedia y un fracaso social».

También ha revelado que la mayoría de las personas que se suicidan son «gente añosa, de más de 60 años» a quienes afectan la soledad no deseada, las situaciones de desamparo, o con vidas sin un horizonte claro. Son situaciones abordables ya no desde el departamento de Salud sino con competencias en otras materias como Derechos Sociales, ha dicho el director general como ejemplo de la multidisciplinariedad de las soluciones y el abordaje de esta Estrategia. EFE