Pamplona (EFE).- Cientos de personas, convocadas por la Asociación de Familiares de Fusilados de Navarra (Affna), han recordado este sábado en los fosos de la Ciudadela de Pamplona a los 3.500 navarros y navarras, 309 de ellos de la capital, que fueron asesinados tras el golpe de estado de 1936.
El acto, en el que ha actuado el Navarra Queer Chorus, formado por personas LGTBI+, ha contado con la presencia de parlamentarios y concejales de varios grupos políticos, así como representantes de diversos organismos sociales de Navarra.

El recuerdo sigue vivo
En este homenaje, en el que muchos de sus participantes portaban banderas republicanas, ha tomado la palabra el vicepresidente de Affna, Joseba Gutiérrez, quien ha destacado que la proclamación de la República «no fue únicamente un cambio de forma de Estado, fue, sobre todo, una afirmación profunda de valores: la democracia, la participación ciudadana, la dignidad de las personas, el acceso a ola educación y la justicia social».
«Fue un tiempo en el que se intentó ampliar derechos, en el que se apostó por la enseñanza pública, por la cultura, por la modernización del país; un tiempo en el que mujeres y hombres comenzaron a caminar hacia una igualdad más real, simbolizada de forma tan significativa en la conquista del sufragio femenino», ha subrayado.

Gutiérrez ha resaltado que el lugar en el que se celebra este acto, los fosos de la Ciudadela, «tiene un significado muy especial», porque tras el golpe de estado de 1936, «se vertió sangre republicana; este lugar es testigo de que, aunque pasen los años, el recuerdo sigue vivo, hacia esas personas que pagaron un alto precio por su compromiso, por una sociedad más justa, más igualitaria, más social y más humana».
Un compromiso con el presente y el futuro
Según ha afirmado, recordar la Segunda República no es «un acto de nostalgia», sino «un acto de responsabilidad; es reconocer un momento en el que se intentó avanzar hacia una sociedad más democrática y al mismo tiempo asumir las lecciones que nos dejó su final».
«Es también un compromiso con el presente y el futuro. Un compromiso con una sociedad en la que nadie se quede atrás, con una sociedad en la que los derechos se defiendan y se amplíen, con una sociedad en la que la palabra sustituya siempre a la confrontación», ha asegurado.

En el acto han participado asimismo Ion de la Riva y Ainhoa Careaga, sobrino y sobrina-nieta, respectivamente, del artista y activista Francisco Xabier de Frutos, que este sábado es homenajeado en Pamplona asimismo ante la vivienda en la que residió, en la avenida Baja Navarra.
Una ofrenda floral por parte de las personas asistentes y un aurresku de homenaje han cerrado el acto.








