Pamplona (EFE).- El presidente de la Cámara de Comptos de Navarra, Ignacio Cabeza, ha asegurado que en la elaboración del informe sobre las Cuentas Generales de 2024, que ha contado con una cláusula de discrepancia, «se ha sido escrupuloso con el procedimiento establecido y totalmente transparente» y «no se ha ocultado nada».
El informe de las cuentas generales de 2024 refleja una mejora de los principales indicadores económicos, con opiniones de auditoría financiera y de legalidad favorables, aunque con una cláusula de discrepancia del auditor que elaboró el borrador, Miguel Ángel Aurrecoechea.
Comptos, un órgano unipersonal
Ignacio Cabeza ha indicado en una comparecencia parlamentaria que la responsabilidad última de los informes de la Cámara es del presidente y por ello, ha dicho, «no podíamos aceptar una propuesta de informe que en nuestra opinión contenía deficiencias técnicas y jurídicas».

Ni el resto de auditores, ni la auditoría jurídica, «ni por supuesto esta presidencia comparten las salvedades de legalidad que contempla la propuesta del auditor, con la excepción de los contratos sin cobertura», ha expuesto Cabeza, quien ha incidido en que todos ellos consideran «incorrecto y no ajustado a derecho el tratamiento jurídico dado por el auditor».
«Nuestros informes son informes de auditoría, no estrictamente jurídicos, pero en las cuestiones jurídicas la asesoría jurídica debe prevalecer su criterio en nuestro trabajo», ha manifestado.
Primer uso en Comptos de la cláusula de discrepancia
Cabeza ha puesto de relieve que por primera vez se ha utilizado la cláusula de discrepancia prevista en la Ley Foral, pensada para «proteger el trabajo de los técnicos frente a intentos manipuladores de su presidente».
En este caso, ha explicado, «esta presidencia ha corregido las erróneas interpretaciones jurídicas y la incorrecta aplicación de las normas técnicas presentadas por el auditor».

En este sentido, ha enfatizado que la decisión que tomó «ha sido larga, meditada y difícil», pero entiende que era su responsabilidad adoptarla y que su corrección responde sólo a un criterio profesional.
UPN propone que intervenga «un tercero»
El portavoz de UPN, Javier Esparza, ha asegurado que con lo sucedido «se ha puesto en cuestión la credibilidad de la Cámara de Comptos», que es «una institución que respetamos, que es valiosa».
Ha señalado a Cabeza que ese técnico discrepante es «un auditor de prestigio» y «de su confianza plena», pero «como por arte de magia se transforma en un auditor según ustedes sin criterio, sin objetividad, sin imparcialidad, sin ponderación».
Esparza ha considerado que, para solventar esta situación, lo mejor sería que interviniera «un tercero».
Una «convulsión» en Comptos
La parlamentaria del PP Irene Royo ha aseverado que, «a pesar del esfuerzo que han hecho por aparentar normalidad», es «difícil obviar» que este informe «ha supuesto una convulsión» en la Cámara de Comptos.
Ha apuntado que Aurrecoechea dijo que no se sintió presionado por Cabeza, pero ha opinado que «la institución sí que ha presionado al auditor» con los comunicados oficiales y actos que «humillan y amedrentan» a esta persona.

Por el PSN, Ainhoa Unzu ha denunciado que «algunos han decidido convertir lo que debería ser un análisis serio» de las Cuentas de 2024 en «un debate de absoluta confrontación» y ha invitado a Esparza a hacer una reflexión, porque «esto va de garantizar que las instituciones funcionan como deben funcionar».
Laura Aznal, de EH Bildu, ha subrayado que en su grupo no consideran que se haya puesto en cuestión a la Cámara de Comptos y ha señalado a UPN que «no les ha salido bien la jugada» porque el borrador del auditor contenía «inexactitudes jurídicas importantísimas» y opiniones personales.
Deteriorada la imagen de Comptos
Por su parte, Mikel Asiain, de Geroa Bai, ha resaltado que el auditor «no ha dejado de ser un buen profesional ni se le ha olvidado su trabajo», aunque en este caso concreto haya elaborado un borrador de informe carente de «rigor y objetividad». Ha afeado a UPN y PP que intenten hacer de este caso un «Belate bis».
Desde Contigo-Zurekin, Miguel Garrido se ha referido a la intervención de Esparza (UPN) y ha sostenido que «parece que ya no hay límites a la hora de difamar y desacreditar a cualquiera». Ha defendido la labor de Comptos y ha comentado al portavoz regionalista que «ha decidido llenar el debate político de mierda».
El portavoz del Grupo Mixto, Emilio Jiménez, ha asegurado que «esa lluvia radioactiva corrupta no ayuda a la buena imagen de las Cuentas» de Navarra y ha lamentado el «daño moral y reputacional» sufrido por la Cámara de Comptos, cuyo presidente, ha opinado, debería presentar la dimisión.
Cabeza pone su cargo a disposición del Parlamento
Al respecto, en su turno de réplica, Cabeza ha destacado: «Por supuesto que mi cargo está a disposición de este Parlamento, no de un grupo o de dos grupos».
«Si el Parlamento considera que no soy la persona adecuada, les doy los buenos días y me voy a mi casa», ha declarado.









