Pamplona (EFE).- El pleno del Parlamento de Navarra ha admitido a trámite este jueves una proposición de ley foral para regular el arrendamiento de habitaciones y el alquiler temporal, una iniciativa que ha salido adelante con los votos a favor de PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin, frente al rechazo de UPN, PPN, Vox y la parlamentaria no adscrita.
La propuesta legislativa plantea crear un marco específico para los contratos de arrendamiento de habitaciones y hospedaje en Navarra, con el objetivo de extender a este ámbito determinadas garantías ya existentes en el alquiler de vivienda habitual.
Entre las principales novedades, la iniciativa contempla diferenciar entre el arrendamiento de habitación destinado a vivienda habitual y el de temporada, además de establecer la obligatoriedad de inscribir estos contratos en el Registro de Contratos de Arrendamiento de Vivienda de Navarra.
El texto recoge que los alquileres de habitaciones destinados a cubrir necesidades permanentes de vivienda quedarán sometidos a un régimen similar al de los arrendamientos tradicionales en cuestiones como duración mínima, prórrogas, renta, desistimiento, conservación, fianza o actualización de precios.
Asimismo, la proposición establece límites a la suma de rentas por habitaciones en viviendas situadas en zonas tensionadas, de forma que no puedan superar la renta máxima aplicable al alquiler completo del inmueble.
La regulación propuesta también incorpora nuevas obligaciones informativas para arrendadores y fija requisitos concretos para los contratos de temporada, que deberán justificar expresamente la causa de temporalidad, como motivos laborales, formativos, sanitarios o vacacionales.
Tras superar el trámite de toma en consideración, la proposición continuará ahora su recorrido parlamentario.
Los socios impulsan la ley
El parlamentario de Contigo-Zurekin Daniel López Córdoba ha defendido la iniciativa argumentando que responde a “un problema que tiene muchas caras” y ha alertado del incremento de los contratos de temporada y del alquiler por habitaciones como fórmulas para “eludir la ley”.
En ese sentido, ha sostenido que la norma busca evitar que “por pura avaricia” se esquiven las regulaciones existentes y ha apostado por “frenar la deshumanización”, garantizando que quienes alquilan habitaciones tengan los mismos derechos que el resto de inquilinos y evitando que la suma de las rentas por habitaciones supere los límites fijados en zonas tensionadas.
Desde el PSN, Kevin Lucero ha afirmado que algunos propietarios “han visto negocio en dividir el piso” y ha defendido que “vivir en una habitación no puede ser una excepción normativa”. A su juicio, la ley supone “un paso decisivo” porque, de lo contrario, se dejaría “la puerta abierta para burlar todos los controles”.
También EH Bildu ha respaldado la propuesta. Su parlamentario Mikel Zabaleta ha vinculado la crisis de vivienda con otros problemas sociales y ha asegurado que el encarecimiento de los alquileres “retrasa la emancipación, elitiza las ciudades y aumenta las desigualdades”. Ha considerado la medida “muy importante” para evitar que dividir viviendas sirva para elevar precios y ha defendido la intervención pública: “Hay que intervenir el mercado de la vivienda, pero no para facilitar la vida a los especuladores”.
En la misma línea, Itxaso Soto, de Geroa Bai, ha argumentado que el incremento de los contratos temporales obliga a actuar para impedir que se “puentee la ley” y ha defendido que no se puede permitir “hacer negocio con un bien como la vivienda”.
La oposición rechaza la ley
Frente a ello, UPN ha rechazado frontalmente la iniciativa. Juan Luis Sánchez de Muniáin ha cuestionado la eficacia de las políticas de vivienda del actual bloque de gobierno y ha preguntado si “está mejor el acceso a la vivienda” desde que gobiernan.
Según ha asegurado, la norma “no va a resolver ni un solo problema de vivienda” y ha vinculado la caída de la oferta de alquiler registrada en Navarra con las políticas públicas actuales: “No vamos a ser cómplices del desastre que están generando en vivienda”.
Desde el PPN, Maribel García Malo ha acusado al Ejecutivo foral de actuar sin planificación y ha criticado una estrategia basada, a su juicio, en “improvisar”: “Legislan, el mercado reacciona, y ustedes vuelven a legislar”.
Por su parte, el parlamentario del Grupo Mixto, Emilio Jiménez, ha considerado que la ley supone “perseverar en el error” y ha llegado a definir la propuesta como “el harakiri para un sector moribundo”, criticando lo que ha considerado una “desconexión absoluta de la realidad que se vive en Navarra”.










