Pamplona (EFE).- El Gobierno de Navarra ha anunciado este miércoles que trabaja para resolver de mutuo acuerdo el actual contrato de duplicación del túnel de Belate y volver a licitar los trabajos pendientes. Lo hace después de abandonar definitivamente el modificado número 1, de 8,5 millones, ante la imposibilidad de continuar las obras en las condiciones actuales con la seguridad jurídica necesaria.
La presidenta del Gobierno foral, María Chivite, ha anunciado en una comparecencia parlamentaria solicitada por UPN que la directora general de Obras Públicas firma este miércoles la decisión de dejar sin efecto el modificado 1, que será notificada a la UTE adjudicataria.
La obra no puede continuar en los términos actuales
«La obra no puede continuar en los términos actuales», ha reconocido Chivite, quien ha señalado que el escenario «más probable» es una nueva licitación y ha garantizado que «las obras del túnel de Belate se van a hacer».
El vicepresidente primero, Javier Remírez, ha precisado que el Ejecutivo trabaja en la vía prevista en el artículo 175.c de la Ley Foral de Contratos Públicos para resolver el contrato por «desistimiento expreso de las partes», un procedimiento que todavía debe completar los correspondientes informes y trámites administrativos.
Una vez formalizada la resolución, la intención del Ejecutivo es licitar nuevamente los trabajos que queden pendientes y suscribir un nuevo contrato para ejecutarlos. Remírez ha advertido de que este proceso supondrá previsiblemente «un periodo de transición» en el que no todos los trabajos podrán continuar de manera inmediata y en las mismas condiciones.
«Este contrato termina; Belate continúa», ha resumido el vicepresidente, quien ha insistido en que resolver la relación contractual actual no supone renunciar a la infraestructura, sino buscar una fórmula que permita terminarla con seguridad jurídica.

El consejero de Cohesión Territorial, Óscar Chivite, ha explicado que el Ejecutivo había analizado tres posibles escenarios: suspender temporalmente las obras, resolver unilateralmente el contrato o tramitar su resolución por desistimiento de ambas partes. Esta última es la opción sobre la que el Gobierno está trabajando tras mantener reuniones con la UTE.
Compromiso de actualizar los túneles antes de 2030
El procedimiento contempla tramitar la propuesta de resolución por inviabilidad técnica para continuar los trabajos en las condiciones actuales, elaborar la liquidación de la obra, conceder audiencia a la UTE y, finalmente, aprobar mediante resolución dela Dirección General de Obras Públicas la extinción del contrato.
El Ejecutivo prevé posteriormente volver a licitar la duplicación de Belate y reprogramar el calendario con el objetivo de reducir al mínimo el impacto de la transición y poder seguir el año que viene con el nuevo adjudicatario.
El compromiso trasladado por el consejero es actualizar los túneles de Belate y Almandoz antes de 2030 para cumplir las exigencias europeas.
El sobrecoste asciende a 9,01 millones
Según los datos ofrecidos por Óscar Chivite, a fecha de la comparecencia se ha ejecutado el 52,16 % del proyecto adjudicado, calculado a precios del proyecto original. Se han abonado 38,04 millones de euros. Quedan por ejecutar trabajos del proyecto inicial por valor de 36,4 millones.
Además, la UTE había ejecutado hasta el 28 de julio nuevas unidades no contempladas inicialmente por un importe de 9,01 millones de euros, cantidades que no se han incluido en las certificaciones ni han sido abonadas a la adjudicataria. Es decir, el sobrecoste inicial de 8,5 millones asciende a 9,01 millones.
Remírez ha advertido de que la resolución del contrato no hace desaparecer las cuestiones económicas pendientes, por lo que será necesario determinar qué trabajos se han realizado, las obligaciones existentes, la liquidación correspondiente y las consecuencias económicas de la propia resolución.
«El Gobierno no va a utilizar la resolución del contrato para dejar de atender obligaciones que legalmente correspondan, pero tampoco vamos a reconocer cantidades que no tengan el respaldo jurídico necesario», ha afirmado.
Por su parte, María Chivite ha defendido la actuación de su Ejecutivo y ha sostenido que las discrepancias surgidas entre los diferentes órganos técnicos y jurídicos de la Administración demuestran que los controles internos «funcionan».
«Obviamente este no era el plan inicial, pero a la vista está que es el único viable», ha reconocido Chivite, quien ha afirmado que con esta decisión comienza «una nueva etapa» para las obras de Belate.
Todos, menos el PSN, piden explicaciones al Gobierno
Todos los grupos parlamentarios, excepto el PSN, han pedido explicaciones al Gobierno foral tras la decisión de la presidenta María Chivite de resolver el contrato de Belate con Acciona y Osés Cosntrucción y licitar de nuevo la obra.
Los grupos de la oposición, UPN, PP y Vox, han cargado contra la gestión del Gobierno de Navarra de las obras de duplicación del túnel de Belate.
Sus socios parlamentarios han respaldado la necesidad de concluir la infraestructura, aunque EH Bildu y Geroa Bai han reclamado aclarar cómo se ha llegado a la actual situación y depurar las responsabilidades que correspondan y Contigo-Zurekin ha exigido que no cueste dinero a los navarros.










