Ejemplares de la novela 'Fiesta', de la que este año se cumple el centenario. EFE/Villar López/Archivo

La novela ‘Fiesta’ cumple cien años dando a conocer los Sanfermines en todo el mundo

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Javier Rodrigo
Pamplona (EFE).- “El domingo 6 de julio, al mediodía, la fiesta estalló. No hay otra forma de expresar lo que quiero decir”. Es la frase deslumbrante con la que Ernest Hemingway describió el inicio de los Sanfermines en su novela ‘The sun also rises’, conocida en castellano como ‘Fiesta’, de la que este 22 de octubre se cumplen cien años de su publicación.

Fue una obra que vinculó de manera definitiva al escritor estadounidense con Pamplona y que situó a la capital navarra y a los Sanfermines en el mapa y el imaginario de millones de personas en todo el mundo.

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Un joven corresponsal del Toronto Star

Un joven Hemingway llegó a Pamplona en 1923 como corresponsal del Toronto Star y descubrió en los Sanfermines una fuente literaria que terminó por trascender el periodismo. Las fiestas de Pamplona se perciben en la novela como una experiencia desbordante, marcada por la energía de las calles y por la atracción del riesgo en los encierros y corridas de toros.

En la imagen, escultura del escritor en la sala El rincón de Hemingway del Café Iruña de Pamplona.
Escultura del escritor en la sala El rincón de Hemingway del Café Iruña de Pamplona. EFE/Villar López/Archivo

La obra fue la primera novela que publicó quien recibiría en 1954 el Premio Nobel de Literatura y, desde entonces, ha sido una embajadora internacional de las fiestas de Pamplona. Hemingway visitó la capital navarra en nueve ocasiones, entre 1923 y 1959, atraído por el ambiente de las fiestas.

Aquellos Sanfermines de hace un siglo le cautivaron desde el primer momento. En muchos pasajes de la novela se refleja el asombro y la fascinación que le causaron muchos elementos de la fiesta, como los gigantes de Pamplona: “A través de la apretujada muchedumbre que abarrotaba todas las calles laterales y las aceras, lo único que pudimos ver de la procesión fueron los grandes gigantes: indios de cajas de puros, de treinta pies de alto, moros, un rey y una reina girando y valsando solemnemente a los sones del riau- riau”.

La Generación Perdida

El catedrático de Literatura Contemporánea de la Universidad de Navarra, Gabriel Insausti, ha explicado a EFE que aquel Hemingway era «un escritor joven que estaba empezando, que había recalado en el periodismo como un modus vivendi, aunque no le satisfacía del todo», y que pertenecía a lo que después se denominó la Generación Perdida.

En 1923, un joven Ernest Hemingway llegó a Pamplona como reportero del Toronto Star y encontró en los Sanfermines un material literario que acabaría desbordando el papel. Aquel viaje fue el inicio de un idilio que cristalizó tres años después en la novela 'The sun also rises', traducida al castellano como 'Fiesta', de la que este año se cumple el centenario. En la imagen, la exposición 'Fiesta 100 años' que acoge el Civivox Condestable de Pamplona. EFE/Villar López
Exposición ‘Fiesta 100 años’ en el Civivox Condestable de Pamplona. EFE/Villar López/Archivo

A su juicio, al escritor «le encanta el mundo de los toros y del vino, porque él era de Chicago». Insausti ha recordado que, en el Chicago de 1925, estaban «Al Capone, la Ley Seca», pero a su llegada a Pamplona «ve que todo el mundo bebe sin ningún tipo de pudor», algo que le sorprendió y le atrajo poderosamente.

“La fiesta había empezado de veras, y durante siete días no paró, ni de día ni de noche. No se paraba de bailar, ni de beber, el barullo era constante. Ocurrieron cosas que sólo podían haber ocurrido durante una fiesta”, relata un asombrado Hemingway en su novela.

Un viaje sin destino

La novela no retrata, sin embargo, la celebración de una fiesta para sus personajes. Insausti ha subrayado que narra «la historia de un viaje sin una meta en el fondo; más que un ir hacia un determinado lugar, se trata más bien de huir en el fondo, de huir de sí mismos y de ese vacío que ha producido la guerra».

En la imagen, busto del escritor en el Hotel La Perla de Pamplona en el que pernoctaba el Premio Nobel.
Busto del escritor en el Hotel La Perla de Pamplona. EFE/Villar López/Archivo

El protagonista, Jake Barnes, es un trasunto del propio Hemingway. Frente a los Sanfermines, que el catedrático ha descrito como «una fiesta, una celebración» en la que se recuerda «que un año más estamos vivos», los personajes de la obra, ha dicho, «van desesperados».

Es una sensación de absoluto desconcierto que Hemingway refleja en la novela con su estilo directo y crudo: “Al final, todo se volvió irreal: parecía como si nada pudiera tener consecuencias, como si pensar en consecuencias durante la fiesta estuviera fuera de lugar”.