Pamplona (EFE).- La presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, ha realizado una cerrada defensa de su consejero de Educación, Carlos Gimeno, como «acreditado gestor y político comprometido como pocos» con el servicio público y con la educación como «eje vertebrador» de la sociedad.
Lo ha dicho la presidenta en el pleno parlamentario, en respuesta a una pregunta del PP sobre la continuidad de Gimeno en el cargo tras aprobarse la pasada semana, gracias a la abstención del socio de Gobierno Geroa Bai, una iniciativa legal de UPN que impide llevar a cabo el cierre de aulas de infantil decidido por el consejero en la educación concertada.
Al respecto, Chivite ha defendido a Gimeno y a los frutos de su gestión, y ha dicho sentirse «muy orgullosa» de «todos los avances» conseguidos de su mano en los últimos años que han situado a Navarra como referente estatal en muchas materias, como el menor fracaso escolar del alumnado o la empleabilidad en FP.
«Pierda usted la esperanza de que Navarra vaya por los derroteros de comunidades donde gobierna el PP», ha dicho la presidenta a su líder en Navarra, a quien además ha advertido sobre la aprobación de la ley de UPN, porque «una ley mal hecha no es precisamente un éxito democrático».
Articulación de mayorías
En cuando a los desencuentros en el seno del Gobierno, compuesto por varias formaciones políticas, su presidenta ha considerado que «lo que para usted es un fracaso, para este Gobierno es la articulación de mayorías en democracia. Y este Gobierno es exquisito en lo que las mayorías determinan».
Así, la política del Gobierno «no se hace contra nadie sino desde los principios de justicia social, equidad y con unas reglas de juego equilibradas», ha dicho para insistir: «No gobernamos contra nadie, a diferencia de la derecha».
Poco antes el portavoz del PP, Javier García, ha alertado de lo ocurrido la pasada semana con la discrepancia entre los socios de Gobierno PSN y Geroa Bai sobre el cierre de aulas de educación infantil, que ha demostrado «un Gobierno roto» que tiene «un laboratorio ideológico contra la educación» en la persona de su consejero, Carlos Gimeno.
Contigo-Zurekin apoya al consejero
También se ha referido a este asunto Contigo-Zurekin, cuyo portavoz, Carlos Guzmán, ha lamentado la «irresponsable y temeraria» aprobación de la ley propuesta por UPN, con «claros visos de inconstitucionalidad», un argumento que en su respuesta ha confirmado el propio consejero.
Este ha señalado como «evidente» que la planificación educativa para el próximo curso «se va a ver condicionada» por esta ley que es «un galimatías», tanto para el ordenamiento de aulas como para la adjudicación de plazas del profesorado.
«Eso perjudica a la educación pública», aunque «lo peor está por llegar porque la ley no dice nada de la planificación, solo se habla de mantener», pero «es no satisface las necesidades del sistema».
«La sobreabundancia de plazas es realismo mágico», ha constatado Gimeno sobre su idea de reducir plazas por la disminución de niños ahora vetada por la ley de UPN, una medida que «no beneficia a la educación, sino que produce un incremento de la segregación educativa», ha emplazado el consejero.










