Pamplona (EFE).- Los grupos parlamentarios han protagonizado este lunes un cruce de acusaciones y declaraciones a raíz de los altercados del pasado jueves en Pamplona con motivo de la visita, finalmente suspendida, de Vito Quiles al campus de la Universidad de Navarra.
La Mesa y Junta de Portavoces no ha podido aprobar ninguna de las tres declaraciones presentadas al respecto, ni la de UPN, ni la del PP, ni la de PSN y Geroa Bai.
La primera propuesta, presentada por el PPN, expresaba el apoyo y solidaridad del Parlamento con las personas heridas “en el ejercicio de su trabajo” y condenaba “de forma rotunda, firme y sin paliativos los actos violentos y vandálicos perpetrados en Pamplona”.
La iniciativa ha contado con los votos a favor de UPN, PSN, Geroa Bai, Contigo-Zurekin y Vox, pero ha sido rechazada por EH Bildu, lo que ha impedido su aprobación al no alcanzarse la unanimidad necesaria para las declaraciones institucionales.
Una segunda propuesta, impulsada por Geroa Bai y PSN, también ha sido rechazada. Este texto ha condenado los actos de violencia del 30 de octubre y ha pedido “rechazar cualquier intento de provocación, de alterar la convivencia o fomentar la confrontación en Navarra”. Además, ha mostrado solidaridad con la Universidad de Navarra, afectada por los incidentes ocurridos en sus inmediaciones.
En este caso, Contigo-Zurekin ha votado a favor, EH Bildu se ha abstenido, y UPN, PPN y Vox han votado en contra, por lo que la declaración tampoco ha salido adelante.
La de UPN, la menos apoyada
La tercera propuesta, registrada por UPN, ha calificado los hechos como “terrorismo callejero protagonizado por grupos organizados de la izquierda radical abertzale” y ha expresado solidaridad con los afectados, así como ha reconocido el trabajo de las fuerzas de seguridad y del personal de comercios y hostelería que ha prestado ayuda a los ciudadanos durante los incidentes.
Esta declaración ha recibido el apoyo de PPN y Vox, mientras que PSN, EH Bildu, Geroa Bai y Contigo-Zurekin han votado en contra.

Con ello, ninguna de las tres declaraciones institucionales ha logrado el consenso necesario, por lo que el Parlamento foral no ha emitido un pronunciamiento oficial sobre los disturbios ocurridos en Pamplona.
Cada grupo mantiene su discurso y culpa a otro
El portavoz de UPN, Javier Esparza, ha culpado al PSN de «permitir que EH Bildu mire hacia otro lado» y ha denunciado que la coalición abertzale «no condene» lo ocurrido en Iturrama. «Esto representa al fascismo. Se mostró de forma violenta y claro que es kale borroka. Fascista es aquel que toma la calle como si fuera suya», ha dicho.
También ha denunciado que para el PSN la libertad de expresión existe mientras no se critique a Sánchez o Chivite y se ha mostrado a favor de cualquier acto en el marco de la libertad de expresión, con los permisos pertinentes. «No vi ninguna agresión de Vito Quiles. Para mí fascismo es EH Bildu», ha añadido.
Ainhoa Unzu, del PSN, ha llamado «provocador y agitador ultra» a Vito Quiles y ha pedido a UPN que «rectifique» y que no diga que la kale borroka vuelve a las calles por su culpa. «Cuando gobernaba UPN sí había kale borroka y el PSN acompañó en ese esfuerzo para erradicarla. ETA ya no existe y la kale borroka desapareció con ETA». Además, ha dicho que «a EH Bildu le falta dar pasos y ojalá condenen todas las violencias. Por supuesto».
EH Bildu se desliga de los altercados
La portavoz abertzale Laura Aznal ha explicado que Vito Quiles está haciendo el «tour del fascismo» y que no van a equiparar el «fascismo y el antifascismo». «Lo que hay que combatir es el fascismo, pero se combate ampliando derechos, con acuerdos progresistas que no den paso a la derecha ni a la ultraderecha», ha dicho antes de alejarse de los altercados del jueves y señalar que «la estrategia de EH Bildu para hacer frente al fascismo no es esa».
Desde Geroa Bai, Pablo Azcona ha mostrado su preocupación por «el aumento de la crispación» y ha condenado «actos de violencia rechazables». Sobre si es o no kale borroka, ha dicho que «cada uno lo liga con un relato interesado».
Por parte del PP, Irene Royo ha dicho que «la kale borroka ha vuelto a salir a la calle a sembrar el miedo con sus señas de identidad. No hubo más desgracias porque se suspendieron las clases» y ha avanzado que es algo que «se va a volver a repetir» porque la «kale borroka ha venido para intentar quedarse. Si no respondemos con firmeza, se puede ir de las manos».
Carlos Guzmán, de Contigo-Zurekin, ha calificado a Quiles de «provocador ultra» y ha criticado la declaración institucional de UPN por ser «desacertada y con un exceso literario».
Por parte de Vox, Emilio Jiménez ha dicho que los «delincuentes filoetarras generan el terror».