Javier/Pamplona (EFE).- Los impermeables que protegen a los peregrinos de la lluvia han puesto el color este sábado a la segunda Javierada en honor a San Francisco Javier que tiene como protagonista una meteorología desagradable marcada por el agua, el viento y el frío.
Aun así, son muchas las personas que desde la madrugada han caminado a Javier, donde el arzobispo Florencio Roselló ha puesto punto y final a las Javieradas de este año en una misa desde la explanada del Castillo.
Hasta que ha amanecido, el tiempo a respetado a quienes han decido partir hacia Javier en una de las tradiciones que marcan el calendario foral. Ha sido hacia las 8:00 horas cuando ha comenzado a llover y los peregrinos y peregrinas, previsores todos ellos, se han cubierto con impermeables de todos los colores. Lo que el tiempo no ha impedido es el buen ambiente entre los peregrinos durante toda la jornada.
Personas de todas las edades participan en la Javierada, que no solo se hace a pie. Muchas personas participan en bicicleta y hay quien se acerca en coche. Medio millar de peregrinos de la Universidad de Navarra, en su mayoría estudiantes, participan en la tradición, según ha informado la propia Universidad.
Los alumnos han partido hacia Javier desde diferentes puntos: 147 personas han salido desde Pamplona, 276 desde Izco y 68 desde Liédena. Asimismo, varios harán el camino en BTT.
Con esta nueva edición de la Javierada universitaria, que organizan cada año el Servicio de Deportes y la Capellanía del centro académico, los estudiantes vuelven a unirse a miles de navarros y personas de otros lugares que caminan hasta el Castillo de Javier.
Unas 15.000 personas
Un total de 14.800 personas han participado este sábado en la segunda y última Javierada de 2026, una jornada marcada por el frío y la lluvia que se ha desarrollado sin incidencias de consideración.

Los peregrinos han llegado al entorno del Castillo de Javier tanto a pie como en otros medios de transporte, en una jornada en la que se han contabilizado 184 autobuses y unos 1.400 vehículos, según los datos facilitados por la Policía Foral.
A pesar de las condiciones meteorológicas adversas, el dispositivo de seguridad se ha desarrollado con normalidad y únicamente se han registrado las atenciones sanitarias habituales, sin incidentes relevantes.
Vivir la fe «sin miedo»
El arzobispo de Pamplona y obispo de Tudela, Florencio Roselló, ha animado este sábado a los miles de peregrinos que han participado en la segunda Javierada a vivir su fe “sin miedo” y de forma pública, durante la homilía celebrada en la explanada del Castillo de Javier.

En su intervención, ha subrayado el valor del testimonio público de los peregrinos que han llegado caminando, en bicicleta o en otros medios desde distintos puntos de Navarra y de otros lugares, incluso en condiciones meteorológicas adversas. La misa ha estado marcada por el frío y el viento, pero la lluvia ha respetado la celebración.