Los pensionistas piden el fin de las «malas prácticas bancarias»

El Movimiento de Pensionistas de Iruña, que agrupa a Oneka, Sasoia y Pensionistak Martxan, ha emplazado este lunes a los ayuntamientos navarros a negociar con las entidades financieras el final de las «malas prácticas bancarias» que sufren las personas mayores.

Desde la plaza del Ayuntamiento de Pamplona, alrededor de un centenar de pensionistas se ha dirigido en manifestación hasta la sede la Federación Navarra de Municipios y Concejos con la finalidad de poder entrevistarse con su presidente para hacerle entrega de un informe con las acciones desarrolladas con este objetivo ya que, afirma el Movimiento, esas «malas prácticas» afectan «gravemente a la atención que, como servicio publico que son, deben prestar».

45 mociones aprobadas en ayuntamientos

En este sentido, como portavoz del colectivo, Benito Uterga ha indicado en declaraciones a los periodistas que para revertir esta situación ya han presentado mociones en 47 ayuntamientos navarros, de las que 45 han llegado a pleno y 44 han sido aprobadas, además de otras cuatro que fueron presentadas por algún partido político al margen del Movimiento.

Oneka, Sasoia y Pensionistak Martxan ahora quieren articular la forma de llevar a la práctica sus demandas y para eso abogan por que los ayuntamientos trabajen para una atención «digna, cercana y personal» a sus vecinos en las entidades bancarias que haya en la localidad.

Carteles de pensionistas contra la banca

Los pensionistas protestan en Pamplona contra la «tiranía financiera». Iñaki Porto

Tras precisar que desde que iniciaron la denuncia por estas «malas prácticas bancarias» se han corregido algunos problemas, como horarios y atención presencial, critican sin embargo que el servicio sigue sin ser satisfactorio porque aun no se ha vuelto a la situación anterior a la pandemia en la atención en barrios periféricos y zonas rurales, cobro de comisiones, número de sucursales y cajeros automáticos o posibilidades para abrir cuentas de pago básicas.

Unos déficit que han reflejado en la pancarta que abría la manifestación y en las consignas coreadas durante el recorrido, en las que han apostado por una banca pública y por menores beneficios para las entidades privadas a fin de que destinen mas dinero a mejorar sus servicios.

Uterga ha admitido sin embargo que han hecho llegar sus demandas a distintas entidades bancarias y «no hay contestación por su parte» hasta la fecha, de ahí que apelen a los ayuntamientos, «que tienen medios para intervenir cada uno en su ámbito».

Edición web: Javier Rodrigo