La directora de cine portuguesa Rita Acevedo Gomes ha ofrecido una rueda de prensa en el Festival Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao-Zinebi. EFE/Miguel Toña

Rita Acevedo, Mikeldi de Honor de Zinebi, ve el cine como una forma de sentirse viva

Bilbao, (EFE).- La directora de cine Rita Acevedo Gomes, una de las figuras clave del cine portugués contemporáneo, ha considerado que el cine “es una forma de estar en la vida, de vivir”, de sentirse “viva”.


Acevedo Gomes (Lisboa, 1952) se ha manifestado de esta manera en la conferencia de prensa que ha ofrecido antes de recibir el tercer Mikeldi de Honor que concede la 65 edición del Festival Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao-Zinebi, que le ha sido otorgado en reconocimiento a toda su carrera profesional.


La cineasta portuguesa ha admitido que su cine “ha estado un poco olvidado” y “en la sombra”, pero ha mostrado su alegría y gratitud porque “de repente” recibe reconocimientos como el de Zinebi.


“Hacer cine es muy complicado porque es algo que te lleva toda la vida, te consume toda la energía, pero momentos como este hacen que piense que, a pesar de todo, mereció la pena”, ha agregado.


Tras destacar que actualmente intenta sacar adelante dos proyectos cinematográficos, ha mantenido: “El cine es una cosa que no te deja tranquila porque para mí es una forma de estar en la vida, de vivir, de sentirte vida”.


“Cuando no hago cine, es cierto que sigo viviendo, hago vida diaria, estoy con la familia, pero no me siento verdaderamente viva. El cine tiene esa capacidad de hacerme sentir viva y reconocimientos como este hacen que pienses que todo ha merecido la pena”, ha sentenciado.

La directora de cine portuguesa Rita Acevedo Gomes, en el Festival Internacional de Cine Documental y Cortometraje de Bilbao-Zinebi. EFE/Miguel Toña


“El cine crea relaciones de afecto. No concibo el cine sin los afectos, para mi el cine es una forma de querer a las personas, en primer lugar a las personas que me rodean, las que son importantes para mí y las que me rodean cuando hago una película, ha añadido.

POR CURIOSIDAD


Ha recordado que empezó en el mundo del cine “por curiosidad” y no se formó en una escuela de cine, por lo que no tiene formación cinematográfica y lo que sabe de este arte “es por experiencia”.


“También soy muy curiosa con la pintura, con el arte y mi escuela ha sido ver muchas películas, y lo que más me ha impactado siempre del cine es que es una forma de sobrepasar la realidad”, ha apuntado.


Ha confesado que cuando hace una película, lo que le gusta es “coger todo un poco de lo que ya existe, pintura, teatro, música, ópera, cultura, revolverlo todo y después devolvérselo a la sociedad de otra manera, hacer algo diferente, aunque es cierto que hay una línea” en sus películas.


La carrera de Rita Acevedo comenzó a inicios de los 70 con incursiones en el cine, el teatro, donde hizo ‘La gaviota’, de Chejov; ‘Antígona’, de Sófocles, y ‘Bérénice’, de Racine, entre otras, y ópera (‘La reina de las hadas’, ‘El rey Arthur’, ‘La Traviata’, ‘Idomeneo’, ‘Platea’ y ‘El carnaval de los animales’.


Durante 30 años trabajó en el Departamento de Cine de la Fundación Gulbenkian y, desde 1993, en la Cinemateca Portuguesa.
Su filmografía comienza en 1990 con ‘O som da terra e tremer’, a la que siguieron otras películas de medio y largo metraje proyectadas en festivales internacionales como los de Venecia, Berlín, Sevilla, Viennale y Marsella, que fueron distribuidas en Portugal, Francia y España.


Sin embargo, no fue hasta 2016 cuando su cine se dio a conocer ante el público español, con el estreno de ‘La venganza de una mujer’ (2012), adaptación de ‘Las diabolicas’, de Barbey d’Aurebilly, y en 2017 con ‘Correspondencias’, una obra de arte que la consolida como una de las grandes directoras del cine actual. EFE