Bilbao (EFE).- La Diputación de Bizkaia ha aprobado el proyecto definitivo de los túneles bajo la ría que unirán por carretera Artatza (Leioa) y Ballonti (Portugalete), lo que se ha denominado también el subfluvial de Lamiako.
Las obras comenzarán en el primer semestre de 2026 y está previsto que se extiendan durante más de 6 años .
El presupuesto global estimado a día de hoy en 543,7 millones de euros.
Para su construcción, el Banco Europeo de Inversiones ha concedido un préstamo de 200 millones de euros.
La diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, ha presentado este proyecto en un acto al que han asistido los alcaldes de Getxo, Leioa, Erandio, Barakaldo, Sestao, Trapagaran, Portugalete y Santurtzi, afectados todos ellos por la nueva infraestructura.
No es un capricho
Etxanobe ha enfatizado que este proyecto «no es un capricho, ni una ocurrencia, sino una solución a una necesidad».
Según ha asegurad, el objetivo es «descongestionar» el tráfico del puente de Rontegi, La Avanzada y la A-8.
Ha defendido que se trata de una «gran inversión económica plenamente justificada», diseñada por «ingenierías vizcaínas».
«Contribuirá a la creación o mantenimiento de 4.300 puestos de trabajo y a la generación de 290 millones de valor añadido bruto para el territorio», ha dicho.
La ejecución del subfluvial se ha estructurado en cuatro grandes lotes que se licitarán de forma escalonada.
Consistirá en dos túneles paralelos -uno por sentido- con dos carriles cada uno.
3,2 km.
Tendrá un trazado de 3,2 kilómetros de túneles, más otros dos kilómetros adicionales de accesos soterrado.
También se han diseñado arcenes, aceras de servicio y trece galerías de evacuación, cinco de ellas habilitadas para tránsito de vehículos.
La excavación se llevará a cabo tanto a cielo abierto como con microvoladuras controladas en el interior del túnel, lo que, según la institución foral, «no supone riesgo para las edificaciones, ni para la salud».
En cifras globales, se prevé la excavación de 1,8 millones de metros cúbicos y la utilización de 21.235 toneladas de acero.
Los materiales extraídos se reutilizarán en las obras de ampliación del Puerto de Bilbao.

Capacidad futura
Estos túneles se han diseñado pensando en la «capacidad futura y la mínima afección urbana», según ha explicado el diputado foral de Infraestructuras, Carlos Alzaga.
Alzaga ha afirmado que se integrarán en la red de carreteras existentes conectando en la Margen Derecha de la ría La Avanzada, Uribe Kosta y Zugazarte, y en la Margen Izquierda la A-8, el eje del Ballonti y la Variante Sur Metropolitana.
El «modelo técnico» elegido también es compatible con futuros desarrollos de otros transportes público.
Entre ellos ha incluido » posibles servicios ferroviarios, que podrían aprovechar la plataforma reforzada del subfluvial».
Sobre el impacto ambiental, Alzaga ha asegurado que el proyecto incluye las recomendaciones propuestas en el informe correspondiente.
Ha asegurado que «se conseguirá mantener un mínimo impacto ambiental, tanto en la obra como en las personas durante su ejecución».
Rontegi, al límite
Las estimaciones de la institución foral indican que el subfluvial reducirá en 38.000 vehículos diarios la carga de Rontegi, que aguanta una intensidad diaria de 175.000 vehículos.
La Diputación también prevé que aligerará la Avanzada en 18.500 vehículos diarios y la A-8 en 17.500.
El subfluvial registrará una intensidad media de 50.000 vehículos diarios y reducirá el actual trayecto entre Ballonti y Artatza de los actuales quince minutos de conducción (14 kilómetros) a cuatro minutos (3,2 kilómetros).
Este recorte, según los cálculos de la entidad vizcaína, supondrá un ahorro anual de 2 millones de litros de combustible; 6.000 toneladas de CO2 y 2,5 millones de hora de conducción.
EFE