Imagen de una repoblación de angulas. EFE/Jaume Sellart

Las capturas de angula llevan a la especie a su extinción

Huelva (EFE).- Los datos de las capturas de angula han llevado a los científicos a alertar de que la anguila está al borde de su extinción. Por ello aconsejan no solo vedar su pesca sino prohibir temporalmente el comercio de productos de esta especie.


Un estudio liderado por la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) ha constatado este riesgo por la escasez de la especie y el deseo humano de consumir productos exclusivos.


Los investigadores partieron del hecho de que en ocasiones la escasez sobrevenida de una especie conlleva un aumento de su valor en el mercado. Esto puede generar una espiral de extinción ligada al mismo y que favorece el aprovechamiento comercial hasta el último individuo de una especie.


«Estos procesos se han descrito también en rinocerontes, pangolines o tiburones y ahora también en la anguila», según Miguel Clavero, investigador y autor principal del estudio.


El equipo científico se ha centrado en la explotación de la angula. Es decir la forma que toma la anguila cuando las larvas provenientes del Mar de los Sargazos se acercan a la costa y penetran en ríos y humedales.

Venta de angulas en una pescadería de Bilbao. EFE/Luis Tejido

Euskadi, cuna del consumo de angula


Las angulas se capturan en toda el área de distribución de la anguila europea fundamentalmente para abastecer a la acuicultura y surtir acciones de repoblación.

Sin embargo, en España es importante el consumo directo. Esta cultura culinaria que tiene su cuna en el País Vasco y que se ha extendido por otros lugares del país.

Hasta finales de la década de los setenta, la angula era un producto abundante y un plato popular. Pero el colapso posterior, con una reducción de en torno al 95 % en el reclutamiento (la llegada de angulas), la convirtió en un producto de lujo.

Menos capturas y un precio cada vez más alto


Para el estudio, los científicos han contado con los datos de capturas comerciales de angula reportados en España desde 1950.

Agrupados en nueve series temporales, se constata un incremento inicial, hasta alcanzar un marcado pico en torno a 1980. Le siguió un acentuado derrumbe que llega hasta la actualidad, sin mostrar signos de desaceleración o recuperación.


Además, han revisado los precios a los que se ha pagado la anguila en los 100 años comprendidos entre 1925 y 2024. El precio de la angula ha tenido un crecimiento exponencial en el último siglo. De costar el equivalente a menos de 5 euros el kilogramo en 1925, ha pasado a rondar los 1.000 euros en la actualidad.


«Es el escenario esperable cuando se produce una espiral de extinción ligada al mercado, ya que la gente está dispuesta a pagar más por artículos más exclusivos», ha explicado Clavero.

Repoblación de angulas en el río Urola a su paso por la localidad guipuzcoana de Azkoitia. EFE/Juan Herrero

Grandes ganancias por su captura


Una de las características de esta espiral es que el coste de explotación apenas se incrementa a pesar de la mengua en el número de individuos

«Con los precios actuales, casi cualquier captura de angula cubre los gastos de los pescadores. Así rápidamente se obtienen ganancias», ha apuntado Estíbaliz Díaz, investigadora del Centro de Investigación Marina y Alimentaria (AZTI).


La también representante española en el grupo de trabajo de anguila del Consejo Internacional para la Explotación del Mar (ICES) ha señalado que este organismo ha aconsejado repetidamente el cese completo de las pesquerías de anguila.

Reclama que acabe la pesca en cualquier hábitat, en cualquier momento de su ciclo de vida y para cualquier fin. Pero «el consejo no se ha traducido en una reducción clara de la mortalidad pesquera».

Vedar la pesca


Para Clavero, la veda total de la pesca de anguila, incluyendo angulas, es una medida necesaria, pero insuficiente.

«Debe complementarse con una prohibición temporal del comercio de productos de anguila, incluyendo a todas las especies del género Anguilla», señala.


Clavero cree probable que otros componentes del comercio de angula, incluyendo la acuicultura, las repoblaciones y los movimientos internacionales, estén influyendo en la espiral de extinción descrita en España. EFE