Vitoria (EFE).- Vitoria acoge desde este jueves y durante un mes la exposición de la edición de este año del World Press Photo, con las mejores fotografías de fotoperiodismo que muestran un mundo convulso, sangrado por guerras y conflictos.
La muestra de 160 fotografías de 41 autores se puede ver en la capital alavesa por vigésimo tercer año consecutivo. Este año la exposición también recala en Valencia y Barcelona.
En un lugar preeminente del Depósito de Aguas del Palacio de Montehermoso se encuentra la fotografía ganadora del certamen. Por segundo año consecutivo relacionada con el conflicto en Gaza.
La de este año es la imagen de Mahmoud Ajjour, un niño palestino que perdió ambos brazos en un bombardeo israelí. La imagen muestra una mirada triste y perdida de un niño de nueve años, que se quedó sin sus brazos. La imagen fue captada por la fotógrafa palestina Samar Abu Elouf para el New York Times.

Peno no solo la tragedia de Gaza está presente en esta exposición. Las repercusiones humanas de situaciones de violencia en Afganistán, Siria, Etiopía, Haití o El Salvador recuerdan todas las tragedias que se viven en muchas partes del mundo.
Miradas intimistas
Además de conflictos armados, revueltas sociales, fenómenos migratorios y las consecuencias de la crisis climática, el World Press Photo 2025 tiene espacio para otras miradas. Más intimistas.
Impacta el reportaje ‘Un lugar para morir’. Una casa ubicada en un tranquilo barrio residencial del estado de Washington a la que acuden personas con enfermedades terminales para pasar allí las últimas horas de sus vidas. También hay historias como las centradas en adopciones fraudulentas en Corea o la de reasignación de género de Mika, en Róterdam.
A la edición de este año se presentaron casi 60.000 fotografías de 3.778 profesionales de 141 países de todo el mundo.
Durante la presentación de la exposición, tanto el coordinador de la misma, Paco Valderrama, como la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Vitoria, Sonia Díaz de Corcuera, han recordado a los dos centenares de periodistas «sistemáticamente asesinados por Israel en Gaza».
La frontera
Como es tradicional, la muestra se abre con una imagen para la reflexión. En esta ocasión es una fotografía del fotógrafo pamplonés Daniel Ochoa de Olza de su trabajo ‘The gap-La frontera’, centrado en las trabas norteamericanas a la inmigración y sus repercusiones humanas.
La fotografía escogida para dar la bienvenida a la exposición en un formato de más de dos metros es una toma aérea del muro que separa México y Estados Unidos en el desierto de Sonora. Una imagen de una muralla, una perturbación, que rompe la inmensidad de un desierto infinito.
De manera paralela a la exposición de los mejores trabajos del fotoperiodismo se ha organizado otra muestra con una veintena de obras del concurso de los premios mundiales de fotografía gastronómica (World Food Photography Awards) que llega por primera vez a España.
Esta pequeña muestra provoca un contraste de sensaciones desde la belleza de coloridos pasteles, las alegrías de reuniones en torno a una mesa, costumbres insólitas, hasta lo primero: una mujer amamantando a su hijo. EFE