Manifestación en defensa de los presos de ETA celebrada este sábado en Bilbao. EFE/ Luis Tejido

Miles de personas piden el fin de «la vulneración» de los derechos de los presos de ETA

Bilbao (EFE).- Miles de personas, unas 30.000, según la Policía Municipal de Bilbao, han exigido esta tarde poner «punto final» a «la vulneración» de los derechos de los presos de ETA en una manifestación que ha recorrido las calles de la ciudad bajo el lema «Ezin da gehiago luzatu» (no puede prolongarse más).

La habitual marcha que la red de apoyo a los derechos de los presos de ETA Sare convoca a principios de cada año para reclamar el fin de «las excepcionalidades» que, según denuncia, se continúan aplicando a los presos de ETA se ha desarrollado bajo una persistente lluvia y entre gritos de «euskal presoak, etxera» (los presos vascos, a casa).

En la multitudinaria manifestación toman parte dirigentes y representantes de EH Bildu, Podemos Euskadi, Junts, ERC, CUP, BNG, Més Per Mallorca y Catalunya en Comú, así como de los sindicatos nacionalistas ELA y LAB, entre otros.

La marcha ha partido sobre las 17:00 horas desde La Casilla en dirección al Ayuntamiento de la ciudad tras una pancarta portada, entre otros, por Rosa Rodero, viuda del sargento mayor de la Ertzaintza, Joseba Goikoetxea, asesinado por ETA en 1993; el cantante de Doctor Deseo, Francis Diez, y activistas palestinos y saharauis.

Entre los participantes en la movilización, se encontraban dirigentes y representantes institucionales de EH Bildu, entre ellos, el secretario general de la coalición soberanista, Arnaldo Otegi.

También se ha visto a Xabier Iraola (San Sebastián, 1993), propuesto por el Consejo Nacional de Sortu para ocupar la secretaría general de esta formación tras la salida de Arkaitz Rodríguez, actual secretario de Acción Política de EH Bildu y, asimismo, participante en la macha.

«Vulneración de derechos»

Durante el recorrido, el representante de Sare Joseba Azkarraga ha señalado que «cuando decenas de miles de ciudadanos un año tras otro salen a la calle reivindicando derechos para los presos vascos es porque se están vulnerando esos derechos».

Según ha afirmado, en estos momentos «hay 120 presos y presas todavía» en las cárceles del País Vasco y Navarra, de los que «40 llevan más de 20 años privados de libertad y hay más de 21 que están por encima de los 25 años de cumplimiento de las penas».

«Muchas de esas personas hoy podían estar en libertad, en libertad condicional o en régimen abierto cumpliendo la condena si no estuvieran bajo la aplicación de medidas de carácter excepcional», ha denunciado, por lo que ha reclamado a los ámbitos político y legislativo «poner fin» a esta «situación vulneradora».

Azkarraga ha recordado que este año va a hacer «quince años desde que ETA tomó la decisión de poner fin a su actividad» y ha lamentado que «15 años después se siguen vulnerando los derechos de los presos y presas vascas».

Manifestación en defensa de los presos de ETA celebrada este sábado en Bilbao. EFE/ Luis Tejido

Trato «respetuoso» a las víctimas

Ante ello, ha abogado por el diseño de un marco final de «resolución del conflicto» que pase por «el fin de las medidas de excepcionalidad» y «la salida de todos los presos a través de la aplicación de una normativa penitenciaria ordinaria», así por «un tratamiento respetuoso con las víctimas de todas las violencias».

«¡Ya basta -ha dicho- de que se siga utilizando el dolor de estas víctimas!».

Entre los participantes en la manifestación, ha estado Gerardo Pisarello, secretario primero del Congreso y diputado de Comuns, quien, en declaraciones a los medios, ha respaldado la petición de Sare de que «se aplique la ley penitenciaria a lo presos vascos de manera garantista».

A su juicio, la manifestación de esta tarde en Bilbao constituye un «antídoto a esos discursos del odio represivos que la ultraderecha está intentando imponer en el mundo entero».

También otros representantes de organizaciones participantes, entre ellos Maite Gartzia (Podemos Euskadi) y Mitxel Lakuntza (ELA) han criticado que se aplique «una excepción» en la política penitenciaria, mientras que la coordinadora general de LAB, Garbiñe Aranburu, ha exigido que «en 2026 se den los pasos para que todos los presos vuelvan a sus casas».