Bilbao (EFE).- El sector pesquero de Bizkaia considera «injusta y excesiva» la prohibición de pescar durante un mes en el Golfo de Vizcaya para proteger a los delfines.
Por ello, pide a la UE que proteja a la flota europea, fuente de alimentos saludables, frente al aumento del pescado de importación que no debe pasar controles.
El gerente de la Organización de Productores de Pesca de Altura de Ondarroa, Mikel Ortiz, ha lamentado que los dos barcos de arrastre en pareja, Kaxu y Kaxarra, de ese municipio deban volver a amarrar.
Deben cumplir así con la prohibición de pescar impuesta por la Comisión Europea que durará hasta el 20 de febrero.

Según ha explicado a EFE, por tercer año consecutivo Bruselas ha decretado la veda de un mes de la pesca en el Golfo de Vizcaya para proteger a los delfines y pequeños cetáceos.
300 barcos afectados
La decisión afectará a unos 300 barcos, de los que 40 son españoles y dos de ellos, los citados del puerto vizcaíno de Ondarroa.
Sin embargo, «es evidentemente que no somos los únicos causantes de los varamientos de delfines».
Ha recordado que esta especie no está en peligro de extinción en el Atlántico Norte, sino que hay sobreabundancia.
Por ello, para Ortiz, «la medida es injusta, excesiva y desproporcionada» porque no tiene en cuenta «el impacto económico y social que tiene en nuestra flota y en los pescadores».
Ha considerado que las ayudas establecidas «no llegan ni el 25% de los ingresos que dejamos de percibir» al no poder salir a pescar.
«Es imposible mantener la solvencia de una empresa con ese agujero», ha sentenciado.
«Este agujero será sustituido por los consumidores con merluza de importación, o directamente con proteínas menos saludables», ha lamentado.
Pescado de importación
En la actualidad, Europa ya depende en un 70% del pescado de importación (Asia, Sudáfrica, Argentina, Chile, etc).
Estos países no están obligados a pasar los mismos controles pesqueros, sanitarios y laborales que se exigen a la flota pesquera europea».
Por eso ha denunciado «el hostigamiento burocrático» que sufren los buques europeos en el Golfo de Bizkaia y que la medida adoptada favorezca la llegada de más pescado de fuera de la UE.
A su entender, «el consumidor europeo tiene que empezar a dar un paso adelante y decidir qué pescado quiere consumir; el de fuera o el pescado por la flota de aquí». EFE