San Sebastián (EFE).- Fernando Múgica, el histórico socialista vasco asesinado por ETA hace 30 años, ha sido recordado este sábado en San Sebastián, en un acto contra la «desmemoria» en el que su hijo Rubén Múgica ha reprochado a Pedro Sánchez haber convertido «la acción de gobierno en un mercadillo».
El exprimer ministro francés Manuel Valls, el exlíder del PSE Nicolás Redondo Terreros y el exdiputado del PP Adolfo Suárez Illana han intervenido también en este homenaje. Ha tenido lugar en el cementerio de Polloe ante la tumba de Múgica y a él también han asistido el alcalde de San Sebastián, Jon Insausti, del PNV, y la delegada del Gobierno en el País Vasco, Marisol Garmendia.
Una importante representación de cargos institucionales y públicos del Partido Socialista de Euskadi ha acudido asimismo a este acto, al igual que Ana Iríbar, viuda de Gregorio Ordóñez, el edil del PP al que ETA asesinó en enero de 1995 y cuyo panteón se halla también en el cementerio donostiarra.
Críticas a Pedro Sánchez
Ante todos ellos, Rubén Múgica ha pronunciado un discurso muy crítico con el presidente del Gobierno. Se ha remontado a los años en los que ETA mataba y «la basura batasuna atemorizaba a una parte de la población, mientras Arnaldos y Mertxes justificaban públicamente los asesinatos», en referencia al secretario general de EH Bildu y a la portavoz de la coalición abertzale en el Congreso, Mertxe Aizpurua.

El hijo de Fernando Múgica ha afirmado que «los asesinos fueron distintos y en épocas distintas, pero los chivatos de Batasuna fueron los mismos».
«Cuánta complicidad en su blanqueamiento, que pasean hoy por calles y plazas bajo siglas que son otras, pero con el mismo collar de siempre: la jactancia. No imaginaron los herederos de los criminales que un desmemoriado llamado Pedro Sánchez convertiría la acción de gobierno en un mercadillo y los mostraría como socios, y como fachas a quienes discrepamos», ha remarcado.
Asesinatos sin resolver
Múgica ha reclamado «igualdad» para las víctimas del terrorismo. «No puede ser que casi 380 asesinatos estén aún sin resolver, y que el Estado solo sepa encogerse de hombros cuando se le recuerda que muchos sumarios fueron cerrados prematuramente. Si tanta delicadeza se brinda a Arnaldos y Mertxes, qué menos que exigirles que digan los nombres y los apellidos de los asesinos, que sin duda conocen», ha señalado.

Múgica ha advertido de que «los asesinados y su memoria no son patrimonio de nadie» y que no saben lo que hoy pensaría su padre. Sí saben lo que pensaba «cinco minutos antes de ser asesinado: que la democracia es condición necesaria, pero no suficiente, para la existencia y garantía de las libertades, que no son posibles sin el Estado de Derecho».
«Y que no hay punto intermedio entre quienes mataban y quienes morían, pues se está con unos o se está con otros; y que el Estado debía ser impecable con los terroristas, y sobre todo implacable. Y que el combate contra el crimen organizado de ETA era, ante todo, un combate contra el totalitarismo: ese tufo racista de los etarras y de sus jaleadores», ha subrayado.
Recordar a todas las víctimas
Redondo Terreros, por su parte, ha recordado a Múgica y también a Javier Lambán, el expresidente del Gobierno de Aragón fallecido el pasado año. «Ellos sí dirían a la vez que Otegi no es quién para dar carnés de constitucionalistas, demócratas y amantes de la libertad».
En este acto, que Ruben Múgica ha dicho que era también un homenaje a todas las víctimas del terrorismo, Manuel Valls ha asegurado que «hoy es más necesario que nunca ondear las vidas heroicas».
«Tenemos que recordar a las víctimas, tenemos que hacer ese trabajo de memoria que muchos hoy no hacen y perdonar solo si ellos piden perdón y reconocen los hechos. Tenemos que poner en el centro a las víctimas y no a los asesinos, y aun menos blanquear a los asesinos, hoy con sus herederos sentados en la mesa del poder», ha enfatizado.

La valentía de Fernando
Ya en el exterior del camposanto, el alcalde de San Sebastián ha manifestado que «honrar a Fernando es reivindicar la buena política del trabajo honesto, del compromiso cívico y, sobre todo, de la valentía personal».
«Fernando representa una saga de políticos que lo dieron todo por Donostia incluso cuando eso suponía un riesgo personal. Por lo tanto, es un espejo donde mirarse», ha resaltado.
El secretario general del PSE de Gipuzkoa, José Ignacio Asensio, ha asegurado que es «imprescindible» recordar todos los años a «aquellas figuras del socialismo vasco que tanto dieron por el fin del terrorismo».
Ha rehusado pronunciarse sobre las críticas de la familia al Gobierno del PSOE. «No hacemos valoraciones sobre lo que piensa la familia, lo respetamos todos los años, pero evidentemente no lo compartimos. En el camino que se ha hecho en la lucha contra el terrorismo, hay que recordar dónde y cuándo acabó ETA. Acabó con el liderazgo de Patxi López en Euskadi y con José Luis Rodríguez Zapatero como presidente de España», ha concluido.