Vitoria (EFE).- Los padres del joven Kerman Villate, que murió tras recibir un puñetazo de un portero de la discoteca ‘Mítika’ de Vitoria, han insistido hoy en que su muerte fue un «crimen cruel».
Y han pedido que haya un juicio completo con todas las garantías contra el agresor.
El padre y la madre del joven, Roberto y Arantzazu, han comparecido ante la comisión de Instituciones y Seguridad del Parlamento Vasco para exponer su caso.
Se va a cumplir un año de la muerte de joven, la madrugada del 23 de febrero pasado.
El portero que le dio el puñetazo quedó en libertad provisional en noviembre por decisión de la Audiencia Provincial de Álava,.
La familia ha recurrido esta decisión ante el Supremo.
Los padres de Kerman: fue un crimen cruel
El padre y la madre han insistido en que la muerte «no fue un accidente, ni la reacción protectora de un portero, fue un crimen cruel».
Según su relato de los hechos, aquella madrugada Kerman se acercó a Mítika con cuatro amigos que pasaron en fila.
Él iba el último, y cuando estaba casi en la entrada el portero le tiró hacia atrás y no le dejó entrar.
«No mostraba síntomas de ir borracho, iba tranquilo y se comportaba con educación. Le pararon de manera arbitraria. Kerman se quedó en la calle Paz y sus amigos en el portal de Dendaraba. Mientras, hubo intentos de negociación y espera, el ambiente era muy tranquilo, no había mucha gente».
«En un momento, los porteros le dijeron que esperara en un lugar determinado y que pronto entraría. Sus amigos bajaron al local. Un minuto después, el encargado de los porteros se reunió con los porteros, se señaló con la punta de los dedos un lado de su cara, mirando al portero (posteriormente) agresor. Este le contestó simulando dos puñetazos en un lado de su cara».
Al final de la reunión de los porteros, «el agresor se situó al lado de Kerman, los dos mirando al frente, durante 20 segundos. En el segundo 21 Kerman movió hacia atrás la pierna para dejar pasar a dos personas, y el agresor aprovechó para golpearle a traición, de forma mortal, aprovechando a esos dos clientes como pantallas humanas», han relatado.
Apenas habían pasado 30 segundos: «Kerman está inconsciente, casi muerto y el asesino abandona el lugar. Dos chicas llamaron a una ambulancia».
El portero de la discoteca ya había realizado más agresiones
Para los padres, el agresor utilizó toda su fuerza y técnica para darle un golpe perfecto, pues sabía que podía matarle.
Ha sido campeón de España en competiciones de fuerza y había realizado más agresiones.
Además, la agresión se produjo en un punto ciego de la cámara de vigilancia.
«Kerman murió por el golpe, no se desnucó, se dio con el cristal por el golpe, cayó al suelo, pero cayó inerte. Le mató el golpe. Le rompió el cráneo y le produjo un anoxia irreversible. Eso está en la autopsia», ha subrayado la madre.
El juez de instrucción consideró que existían indicios de asesinato y acordó la tramitación con jurado.
Pero la Audiencia revocó esta decisión, dictaminó que no existía dolo y lo rebajó a homicidio imprudente.
Ahora se está a la espera de que se pronuncie el Supremo sobre el recurso de casación presentado por la familia.
El tipo de juicio, pendiente del Supremo
La consecuencia es que si el Supremo no da la razón a la familia, estarán «abocados a un juicio recortado», han explicado los padres.
Ya que no se van a poder valorar las pruebas más allá de lo que la Audiencia ya ha fijado, es decir, aunque en el juicio se demuestre que fue un asesinato no se podría calificar como tal.
De ahí que pidan un juicio «completo».
En su comparecencia los padres también han criticado al Ayuntamiento de Vitoria, que ya había recibido una denuncia de una policía local sobre los incidentes con los porteros de Mítika.
Según las cifras que hoy ha aportado Bildu, en el 2023 hubo más de 20 actuaciones policiales en la sala Mítika y en el 2024 otras 12.
En el 2025, hasta la muerte de Kerman, otras tres.
El Ayuntamiento encargó una investigación interna que, según los padres, no fue «más que un informe para evitar responsabilidades».
«No están ahora, no estuvieron antes, tuvieron una advertencia muy clara y dijeron que todo era normal», han reprochado al Consistorio.
Además, han apoyado la iniciativa en trámite en el Parlamento Vasco para modificar la norma para profesionalizar a las personas de control de acceso.
Pero les han advertido de que «si no hay voluntad firme de llevarlo a cabo, sirve de poco. Las instituciones tienen que creerse que aquí hay un problema real, si no, no vamos a ningún lado».
También han pedido al Parlamento que vele por el adecuado desarrollo del proceso judicial por la muerte de su hijo.
Todos los grupos han manifestado su solidaridad con la familia y les han deseado que encuentran esa justicia que buscan, aunque han admitido que sobre el procedimiento judicial en curso poco pueden hacer. EFE