Concentración en Bilbao convocada por la asociación Ucrania-Euskadi. EFE/Luis Tejido
Concentración en Bilbao convocada por la asociación Ucrania-Euskadi. EFE/Luis Tejido

Ucranianos en Euskadi denuncian «crímenes de guerra» tras cuatro años de invasión rusa

Bilbao (EFE).- Ucranianos que residen en Euskadi han denunciado en las tres capitales vascas los «crímenes de guerra» que Rusia «sigue cometiendo diariamente».

Tras cuatro años de invasión, han denunciado el «robo de niños» o el uso del «frío extremo» para «doblegar» a la población ucraniana.

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Las concentraciones han sido convocadas por la Asociación Socio-Cultural y de Cooperación al Desarrollo Ucrania-Euskadi con motivo del cuarto aniversario de la guerra.

En Bilbao, en torno a 200 personas, la mayoría refugiadas y migrantes ucranianas, se han concentrado en la Explanada del Museo Guggenheim.

Se han situado alrededor de decenas de pares de zapatos infantiles, colocados por filas en el suelo.

Así, han recordado a los niños ucranios fallecidos a causa de la guerra o que han sido «robados por Rusia».

Concentración en Bilbao convocada por la asociación Ucrania-Euskadi. EFE/Luis Tejido

Los asistentes a la protesta han sujetado dos grandes banderas ucranianas de varios metros de largo.

Han portado pancartas con mensajes como ‘Ucrania está lejos, pero el peligro está cerca’, ‘Putin asesino’ o ‘Rusia es un Estado terrorista’.

También ‘Devolved a los niños ucranianos robados’, así como fotografías que reflejan las consecuencias de la guerra.

El acto ha comenzado con todos los presentes entonando el himno oficial y posteriormente han coreado consignas como ‘Slava Ukraini’ (Gloria a Ucrania).

«No podemos normalizar esta agresión, ni acostumbrarnos al dolor», ha señalado la presidenta de la asociación Ucrania-Euskadi, Oksana Demyanovych.

Ha defendido que ese daño «diario significa que hay que resistir y seguir adelante, luchando, defendiendo la justicia y el derecho a existir del pueblo ucraniano».

Ucrania ya no es noticia

Durante la lectura del «llamamiento al mundo» en forma de declaración, ha lamentado que se ha «normalizado por completo la masacre diaria del pueblo ucraniano», pues «ya no es noticia».

«Para muchos» la situación que vive Ucrania «ya no suena tan espeluznante y tan horrible» como durante los primeros días de invasión, ha dicho.

«Los medios de comunicación se han olvidado de Ucrania», ha reiterado, pero «la guerra continúa».

«Esa es la realidad diaria a la cual nadie se puede acostumbrar», ha aseverado.

La presidenta de la asociación ha narrado, muy emocionada, cómo a principios de febrero el Ejército ruso, mediante drones, mató mientras dormían a un padre de familia y a sus tres hijos, dos gemelos de dos años y una niña de un año.

La madre, embarazada y a punto de dar la luz, resultó herida.

Por otro lado, ha denunciado que el Estado ruso está beneficiándose del «frío extremo para doblegar a la población».

Lo hace «dejando a millones de ucranianos sin gas, sin luz y sin calefacción» en pleno invierno, con temperaturas que alcanzan los 25 grados bajo cero.

Los «niños robados» por Rusia

A continuación, ha señalado los que, a su juicio, son los dos principales asuntos que se deben abordar: cómo acabar la guerra y los «niños robados por Rusia».

«La única forma de detener esta guerra -ha defendido- es hacer que para Rusia sea imposible continuarla con sanciones reales, con el bloqueo efectivo de los negocios y del comercio ilegal, y dejando de comprar sus materias primas».

En este sentido, ha emplazado a las instituciones europeas a que adopten medidas para que Rusia sienta «amenazas de colapso de su propio país».

Sobre la segunda idea, han denunciado que desde febrero de 2022 alrededor de 35.000 niños han sido «arrancados de sus familias» y «deportados por la fuerza» a Rusia.

Allí son entregados en adopción a familias rusas o llevados a «campos de reeducación».

El objetivo es «convertir a niños ucranios en futuros soldados contra Ucrania y contra Europa».

Concentración en Bilbao convocada por la Asociación Ucrania-Euskadi. EFE/Luis Tejido
Concentración en Bilbao convocada por la asociación Ucrania-Euskadi. EFE/Luis Tejido

Una estrategia con la que Rusia busca «compensar sus enormes pérdidas humanas en la guerra, abastecer su maquinaria militar e intentar disolver la identidad ucraniana».

«No es un daño colateral, es una política deliberada, es un genocidio. Robar niños, imponerles otra identidad y prepararlos para la guerra es un crimen internacional», han denunciado.

Por esta razón, varios niños ucranianos han tomado parte en el acto representando las «vidas perdidas y robadas». EFE