Vitoria (EFE).- Unos 40.000 baskonistas recibieron a la plantilla de Kosner Baskonia, que ofreció el título de la Copa del Rey a sus aficionados en una abarrotada Plaza de la Virgen de Vitoria.
El centro de la capital vasca fue tomando color azulgrana una hora antes.
El entrenador italiano Paolo Galbiati volvió a ser la estrella de la celebración.
Tadas Sedekerskis hizo de maestro de ceremonias después de que fueran apareciendo los jugadores uno por uno.
El capitán lituano se arrancó con ‘Ikusi Mendizaleak’, una canción popular en euskera que terminó el público que coreó cada uno de los nombres de los integrantes del equipo vitoriano.
Los aficiones siguieron a Rafa Villar con ‘Eugene (Omoruyi) es vitoriano’ .
De nuevo, el tema estrella fue ‘Por la mañana café, por la tarde ron, Paolo Galbiati hazme campeón’.
El entrenador italiano recordó a su público que la fiesta le llevaba a sus primeros días en Vitoria, durante las jornadas festivas del verano.
“Es increíble ser baskonista, te amo afición”, dijo al micrófono el técnico.
Galbiati, el entrenador del Baskonia, el protagonista
De hecho, el lombardo animó a los vitorianos a cantar el ‘Celedón’, el tema que abre sus fiestas en honor a la Virgen Blanca
También recibió la ofrenda floral habitual en estos casos, por parte del propio Galbiati, Markus Howard y Tadas Sedekerskis.
Los seguidores baskonistas tuvieron vítores de ánimo para todos, pero se centraron en Trent Forrest y Tim Luwawu-Cabarrot.
Acaban contrato esta temporada, y les pidieron que se quedaran.
Tres cohetes pusieron el fin de fiesta y los fuegos artificiales dieron por finiquitado un acto que se extendió durante unos 90 minutos.
El Kosner Baskonia se proclamó el domingo en Valencia campeón de la Copa del Rey tras derrotar en la final al Real Madrid. EFE